Por Felipe Hernández

AVANCE

Hace 20 años, salió al mercado la Xbox 360, una consola que marcó a toda una generación y que consolidó a Microsoft como un competidor directo de Sony en la industria de los videojuegos. Su llegada no solo significó una nueva consola, sino el inicio de una etapa que transformó la manera en que millones de jugadores disfrutan el gaming en casa.

La Xbox 360 fue la primera en llevar de forma masiva el juego en línea a las consolas, gracias a Xbox Live, que ofrecía partidas multijugador estables, mensajería y logros, algo que revolucionó la manera de medir y compartir progresos entre jugadores. Además, popularizó resoluciones HD y abrió la puerta al auge de géneros como los de disparos d primera persona, con títulos que hoy son clásicos absolutos.

En cuanto a ventas, la consola logró una competencia cerrada con PlayStation 3. Durante los primeros años, la consola de Microsoft lideró con mejores exclusivos, mejor rendimiento en juegos multiplataforma y un gran soporte técnico, incluso ante el famoso problema del “anillo rojo de la muerte”.

La Xbox 360 también dejó un catálogo memorable con sagas que siguen definiendo el sello Xbox, como *Halo*, *Gears of War*, *Forza Motorsport*, *Fable* y *Alan Wake*, además de descargables, contenidos adicionales y una experiencia gráfica que supuso un salto enorme respecto a generaciones anteriores. Para muchos jugadores, pasar de una consola como PlayStation 2 o la Xbox original a 360 fue una revolución total.

Hoy, dos décadas después, la consola sigue viva gracias a la retrocompatibilidad de Xbox One y Xbox Series, que permiten jugar gran parte de su biblioteca con mejoras técnicas como FPS Boost, Auto HDR y menores tiempos de carga. Y para quienes aún conservan la consola original, este aniversario es la excusa perfecta para encenderla, cargar un clásico y revivir el sonido inconfundible de su arranque.