Por Felipe Hernández/Avance
Este 27 de noviembre México conmemora el Día Nacional de la Conservación, una fecha dedicada a reflexionar sobre la importancia de proteger los ecosistemas del país. Esta jornada se instituyó para reconocer el papel de las Áreas Naturales Protegidas, los esfuerzos de conservación y la relación que mantienen las comunidades con su entorno.
La fecha recuerda el decreto de 1917 que dio origen al primer Área Natural Protegida de México, el Parque Nacional Desierto de los Leones. Con esta decisión, el país comenzó formalmente una política de resguardo ambiental que, con el tiempo, se convertiría en una de las más sólidas de América Latina. El establecimiento del Desierto de los Leones marcó un precedente que impulsó el desarrollo de nuevas zonas de conservación a lo largo del siglo XX.
Hoy, México cuenta con 232 Áreas Naturales Protegidas (ANP) de carácter federal, distribuidas en parques nacionales, reservas de la biosfera, monumentos naturales, santuarios y otras categorías que buscan resguardar la biodiversidad. Estas zonas abarcan millones de hectáreas terrestres y marinas donde se protege flora, fauna, recursos hídricos y paisajes esenciales para el equilibrio ecológico.
El Día Nacional de la Conservación también reconoce el trabajo de científicos, guardaparques, comunidades locales y organizaciones que participan en programas de restauración y uso responsable de los recursos naturales. La fecha enfatiza que la conservación no solo implica vigilar los ecosistemas, sino también generar condiciones para que las personas vivan en armonía con ellos.
Conmemorar esta fecha es un recordatorio de que la protección del patrimonio natural no depende solo de leyes o decretos, sino de la suma de acciones cotidianas.