Foto: Eurogamer

Por Felipe Hernández/Avance

Después de años de espera y de una cancelación que parecía definitiva, Hytale regresó con fuerza y sorprendió a la comunidad de videojuegos, con su acceso anticipado, lanzado el 13 de enero, reavivando el interés por un proyecto que durante una década fue visto como el mayor rival del videojuego más vendido de la historia, “Minecraft”.
Uno de los primeros aspectos que ha destacado la comunidad de jugadores, es su estabilidad técnica, a diferencia de otros accesos anticipados Hytale ofrece una experiencia sólida desde el inicio, pues no se han presentado fallos graves ni cierres inesperados a como se espera de un videojuego en esta fase de desarrollo.
Otro aspecto importante es que el juego logra adaptarse a distintos tipos de equipos, desde computadoras sencillas hasta sistemas más potentes, manteniendo una ejecución fluida.
Al entrar en Orbis (el mundo principal), el jugador se encuentra con escenarios generados automáticamente, llenos de colores y detalles visuales. Un inicio similar al de Minecraft, con la recolección de recursos y la fabricación de herramientas básicas, pero esa sensación inicial pronto evoluciona hacia una experiencia más profunda.
Hytale combina la libertad de un mundo abierto con elementos propios de un juego de rol. Existen zonas clave compartidas entre servidores que conectan la exploración con una historia en desarrollo, poblada por personajes, comerciantes y secretos que invitan a seguir avanzando.
El sistema de combate refuerza esta identidad, pues las armas cuentan con ataques especiales y una habilidad definitiva que se activa durante los enfrentamientos, aportando dinamismo y estrategia, la dificultad inicial es accesible para nuevos jugadores, aunque ciertos enemigos más grandes representan un reto que exige atención y habilidad.
La construcción y la creación de objetos reflejan la evolución del género de supervivencia. Crear refugios, armas o armaduras resulta intuitivo, y los bancos de trabajo pueden mejorarse para desbloquear nuevas opciones, aunque el ensamblaje de algunas estructuras necesita ajustes, el potencial es evidente.
La personalización del personaje también destaca desde el comienzo, pues el jugador puede modificar apariencia, ropa y accesorios con gran libertad. Con soporte para mods (modificaciones creadas por la comunidad) y una base técnica sólida, Hytale no solo promete competir, sino demostrar que incluso los gigantes pueden encontrar un nuevo desafío.