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Valentino Garavani, el legendario diseñador italiano, ha fallecido, dejando una huella imborrable en la historia de la moda. Aunque llevaba años alejado de los reflectores desde su retiro en 2008, su legado continuó creciendo a través del trabajo de sus sucesore.
El impacto de Garavani va más allá del diseño. Su nombre es sinónimo de elegancia y sofisticación. Desde su juventud mostró pasión por la moda, lo que lo llevó a formarse en las mejores escuelas de París y a trabajar con figuras como Cristóbal Balenciaga, Jean Dèsses y Guy Laroche, antes de regresar a Roma y abrir su primer estudio en la Via Condotti, en 1959.
Originario de Voghera, en la región de Lombardía, Valentino Clemente Ludovico Garavani nació el 11 de mayo de 1932. Durante su infancia ya se interesaba por la costura, ayudando a su tía modista. Esa pasión lo llevó a París a los 17 años, donde estudió en la École des Beaux-Arts y la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne. Su formación con grandes de la moda lo preparó para lo que vendría después: su propio imperio.
El año 1960 marcó un antes y un después en su vida profesional y personal. Ese fue el momento en que conoció a Giancarlo Giammetti, quien se convirtió en su socio y pareja sentimental. Juntos fundaron la Maison Valentino, que pronto se ganó el favor de celebridades internacionales.
En 1962, Valentino presentó su primera colección de Alta Costura en el Palacio Pitti de Florencia, marcando el inicio de una carrera destacada por su atención al detalle y la calidad artesanal.