Foto: Universidad de Washington

Por Felipe Hernández/Avance

La cancelación de ruido está entrando en una etapa decisiva que va mucho más allá de silenciar el entorno, hoy, esta tecnología busca comprender el sonido, adaptarse a cada situación y proteger la audición de las personas. Auriculares inteligentes, materiales innovadores y sistemas basados en inteligencia artificial están dando forma a un futuro donde escuchar bien será tan importante como escuchar menos.
Un ejemplo claro de esta evolución se observa en los dispositivos de Apple, como los AirPods Pro de tercera generación y los AirPods Max, estos audífonos integran cancelación activa de ruido (ANC, sistema que neutraliza sonidos externos), modo transparencia y audio adaptativo, que ajusta automáticamente el nivel de aislamiento según el entorno, además, incluyen protección auditiva que reduce sonidos peligrosamente altos para cuidar la salud del oído a largo plazo.
Estas funciones no solo mejoran la experiencia de escucha, también apoyan a personas con dificultades auditivas, pues herramientas como Conversation Boost amplifican la voz de quien está frente al usuario, mientras que Live Listen utiliza el micrófono del iPhone para reforzar sonidos específicos.
En esta carrera por innovar destaca Hearvana AI, una startup cofundada por Shyam Gollakota, profesor de la Universidad de Washington, junto con Malek Itani y Tuochao Chen, la empresa recaudó seis millones de dólares en financiamiento inicial, con apoyo del Alexa Fund de Amazon, para su propuesta, que se basa en la “audición semántica”, capaz de identificar y filtrar distintos sonidos del entorno en tiempo real.
El desarrollo más llamativo de Hearvana es la llamada “burbuja de sonido”, una función que reduce el ruido ambiental hasta 49 decibelios y amplifica la voz de la persona que el usuario está mirando, con un retraso casi imperceptible, incluso permite registrar la voz de un guía turístico o interlocutor específico para mantenerla como referencia sonora, aunque el usuario desvíe la mirada hacia otro punto.
La innovación también alcanza a los lentes inteligentes y a la insonorización de espacios, la empresa Meta, por ejemplo, ha invertido millones en laboratorios de audio para mejorar la experiencia sonora en sus dispositivos de realidad aumentada.
Al mismo tiempo, investigadores como Marc Holderied, de la Universidad de Bristol, desarrollan “papel tapiz acústico” inspirado en alas de polillas, capaz de absorber sonido con gran eficiencia y mínimo grosor. Así, el futuro del silencio se construye con ciencia, naturaleza y tecnología avanzada.