Por David Morales/Avance
En los últimos años, la escena musical de Tabasco ha encontrado en los proyectos colectivos y plataformas independientes un espacio clave para su desarrollo, circulación y permanencia. Más allá de los escenarios masivos, estos esfuerzos funcionan como puntos de encuentro donde convergen artistas emergentes, públicos jóvenes y gestores culturales que apuestan por modelos autogestivos y formatos cercanos.
Uno de los ejemplos más visibles es El Machetazo Sesiones, un proyecto activo en Villahermosa que combina presentaciones musicales en vivo con comedia y otras expresiones escénicas. Su formato se basa en sesiones íntimas, anunciadas principalmente a través de redes sociales como Facebook e Instagram, donde se prioriza la cercanía entre artistas y asistentes, así como la experimentación sonora fuera de la lógica comercial tradicional.
Por este espacio han circulado proyectos de la escena alternativa local como Los Kennedy, Pedro Black y Marty McFly Without Fireworks, quienes han utilizado este tipo de sesiones para presentar versiones acústicas o adaptadas de su repertorio. La relevancia del proyecto radica en su función como vitrina constante para músicos activos, algo documentado tanto en registros audiovisuales compartidos por el propio colectivo como en la interacción directa con su comunidad digital.
En un plano institucional, el Festival Cultural CEIBA y el Foro Ceiba han operado como plataformas de visibilidad para proyectos musicales tabasqueños contemporáneos. De acuerdo con la programación publicada en el sitio oficial del festival y en los canales de difusión de la Secretaría de Cultura del estado, estos espacios han integrado bandas locales de rock, propuestas urbanas y agrupaciones de marimba contemporánea junto a artistas regionales y nacionales, ampliando así el alcance de la escena local.
Estos foros cumplen una función de puente entre la música independiente y públicos más amplios, al permitir que proyectos emergentes compartan escenario en condiciones técnicas profesionales. Investigaciones sobre políticas culturales comunitarias, como las planteadas por la UNESCO en torno a la diversidad de las expresiones culturales, señalan que este tipo de espacios mixtos resulta fundamental para la sostenibilidad de escenas locales.
De forma paralela, los foros independientes, ferias culturales y eventos autogestivos continúan siendo el núcleo más activo de la música alternativa en Tabasco. Proyectos como Lasitud, Claud Chaos, Last Jerónimo y colectivos de rap vinculados a Tinta Negra Crew participan regularmente en tocadas organizadas vía redes sociales, showcases culturales y actividades comunitarias, lo que les permite mantener circulación constante sin depender de grandes promotores.
En conjunto, estos proyectos colectivos y plataformas configuran una escena musical viva que se sostiene en la colaboración, la autogestión y el uso estratégico de redes digitales. Más que producir estrellas inmediatas, estos espacios construyen comunidad y memoria cultural, elementos que, según estudios del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura sobre música comunitaria, resultan esenciales para el desarrollo cultural a largo plazo en contextos regionales como el tabasqueño.
