Por David Morales/Avance
El Día Mundial del Cine se conmemora cada segundo sábado de febrero como una jornada para reconocer el impacto cultural, artístico e industrial del séptimo arte. Desde la primera proyección pública de los hermanos Lumière en 1895, documentada por el Instituto Lumière en Francia, el cine se consolidó como una de las manifestaciones culturales más influyentes del mundo contemporáneo.
De acuerdo con el Instituto de Estadística de la UNESCO, cada año se producen miles de películas a nivel global y la industria audiovisual genera cientos de miles de millones de dólares en ingresos, según reportes de la Motion Picture Association. Estas cifras reflejan que el cine no solo es expresión artística, sino también un sector estratégico dentro de la economía cultural.
En el plano artístico, la crítica especializada y el público han coincidido en señalar ciertas obras como referentes históricos. Encuestas del British Film Institute han colocado durante décadas a Citizen Kane entre las más influyentes por su innovación narrativa. También destacan El Padrino, referente del drama criminal; Los siete samuráis, que transformó el cine épico; y 2001: Odisea del espacio, obra clave en la ciencia ficción. Más recientemente, Parásitos marcó un hito al convertirse en la primera película de habla no inglesa en ganar el Óscar a mejor película.
En México, la historia del cine tiene un desarrollo propio y documentado. Las primeras exhibiciones ocurrieron en 1896, apenas meses después de la invención del cinematógrafo, según archivos de la Cineteca Nacional. Durante la llamada Época de Oro, entre las décadas de 1930 y 1950, el país produjo cientos de películas que consolidaron una identidad cinematográfica nacional. Datos del Instituto Mexicano de Cinematografía señalan que en ese periodo México se convirtió en uno de los principales exportadores de cine en habla hispana.
Clásicos como Los olvidados, dirigida por Luis Buñuel, fueron reconocidos internacionalmente y forman parte del programa Memoria del Mundo de la UNESCO. En el siglo XXI, directores mexicanos han alcanzado proyección global. Obras como El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro, y producciones de realizadores como Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu han sido galardonadas por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Actualmente, el IMCINE reporta que México produce más de 200 películas al año, posicionándose como uno de los países con mayor producción en América Latina. El Día Mundial del Cine recuerda que la pantalla grande no solo narra historias, también construye identidad, memoria y reflexión social, con una trayectoria que en México supera ya más de un siglo de historia documentada.
