Patricia González/Desde el Cristal
La gente, el pueblo de a pie, desconfía de la política y de los políticos porque ya no muestran principios sino intereses personales.
Al parecer Movimiento Ciudadano (MC) será el beneficiado con disidentes descontentos de otros partidos. Allá irán a parar varios morenistas que no alcancen candidaturas, pero también los que buscan permanecer otros años más en el presupuesto. Migrarán del PVEM, PT, PAN y PRI. De este último renunció, después de ser priista más de tres décadas, el diputado federal Erubiel Alonso Que. Apenas unas cuantas horas de haberse batido entre lágrimas y sollozos, por la nostalgia dijo, Alonso Que se va a formar a la fila de otro partido porque aspira a la alcaldía del municipio de Centro, y lo hará desde MC.
Jorge Álvarez Máynez y Dante Delgado le dieron la bienvenida al expriista tabasqueño, las lágrimas quedaron atrás, en un conocido programa radiofónico en el que el locutor le pasaba las toallitas o servilletas para secarse las lágrimas. Álvarez Máynez enfatiza que Erubiel Alonso es la nueva alternativa en Tabasco, que con éste MC se consolida. Y así pasará con los personajes de otros partidos que emigren. Lo de siempre.
Estratégicamente los reciclajes del MC. “¡Hoy le damos la bienvenida a @Erubiel_Alonso_! Diputado federal y hasta ahora dirigente nacional del Movimiento Territorial./Con el liderazgo de Erubiel, nuestro Movimiento se consolida como la Nueva Alternativa en Tabasco y en todo México”, escribió en su red virtual el excandidato a la Presidencia de México en 2024, Jorge Álvarez Máynez. La “nueva” adquisición de un antiguo priista es presentada como “sangre nueva”. Entre la primavera y el verano de este año se verán saltar los chapulines de un lado a otro.
La clase política sólo está dejando ver su verdadera condición, van por los cargos, la decisión de servir seguramente será la gran ausente. En el desfile que ya estamos viendo en varios partidos hay boxeadores, hermanos de embajadoras de la belleza, actores, actrices, cantantes, etcétera. La farándula está dispuesta a convertirse en la protagonista de las próximas elecciones. Y es que no se les cuestiona ahora que andarán pidiendo el voto, están en todo su derecho de aspirar a representar a una parte del país en un escaño político, se les esperará a ver el desempeño que tendrán, pero también el votante debiera tener la facilidad de revocarles el puesto representativo. Tendría que haber un tipo de sistema en que en el momento que un ciudadano se dé cuenta que un servidor público no es competente para realizar sus actividades revocarle el puesto. ¿Por qué esperar que termine un periodo por más improductivo o correr el riesgo de que busque reelegirse?
EN LA MIRA
Veremos a los mismos que están en otros partidos placearse como nuevas adquisiciones políticas; por las experiencias que ya hemos vivido, casi podremos prever cómo será el desempeño de estos “políticos”. Algunas veces no será necesario que cambien de partido, pues renuncian a sus cargos que dejaron a medias para irse a ocupar otro que les aventaje a sus intereses. Veremos exdirectores de tal o cual dependencia gubernamental pidiendo el voto para una alcaldía o diputación aunque su desempeño haya sido cuestionable. ¿Es esto lo que queremos realmente de la clase política?