Patricia González/Desde el Cristal
El pasado fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, estuvo de gira por el Estado de Veracruz, ahí encabezó la asamblea del programa ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’.
Del 2019 a la fecha ya suman más de 3.5 millones de beneficiarios en todo el país, a quienes se les ha dado la oportunidad de tener un empleo digno. Más de 170 mil millones de pesos se han invertido. Esto pues es parte de la visión de los gobiernos de la Cuarta Transformación. Las y los aprendices reciben un apoyo mensual –algo sustancioso- equivalente a un salario mínimo, pero además cuentan con seguridad social a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Afirma Claudia Sheinbaum que esa es su visión como presidenta, poderle dar a los jóvenes, no oportunidades, accesos a derechos”.
El objetivo es que los aprendices tengan al menos un año de experiencia. ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’, es un programa nada criticable, al contrario, es un programa muy beneficioso para todos aquellos jóvenes que no cuentan con oportunidades laborales.
Claro, siempre y cuando se lleve a cabo tal y como lo marca la normatividad. La cuestión es que, haciendo a un lado el objetivo real para el cual fue creado el programa, tanto los empleadores como los aprendices han hecho con este lo que quieren. La falta de coordinación por parte de la autoridades correspondientes, tal vez la ‘vista gorda’ de los encargados de supervisarlo –cosa que no hacen- o la apatía han hecho que el programa engorde la bolsa de los empleadores.
No es posible que una miscelánea o tiendita en el medio rural pueda tener hasta cuatro aprendices. ¿En qué se van a capacitar? Pero además, hay otro problema, algunos patrones ‘rasuran’ el pago a los beneficiarios, por supuesto, con autorización de estos últimos.
El negocio, pues simple, que los aprendices no se capacitan en nada, ni hacen acto de presencia en el sitio laboral, sólo se presentan para que les tomen la foto y puedan mandar las evidencias de su presencia.
Aunque hay que señalar que no son todos los jóvenes los que realizan este tipo de patrañas. Son acciones que no se valen y desvirtúan un programa que tiene buenas intenciones, que apoya económicamente a ese sector poblacional que no cuenta con muchas oportunidades para encontrar un trabajo digo por falta de experiencia.
Estas situaciones no son de ahorita, se vienen presentando desde hace siete año y medio, tiempo en que se implementó. ‘Jóvenes Construyendo el Futuro’ es uno de los programas más importantes de la Cuarta Transformación, el cual atiende, cuida e impulsa a los jóvenes mexicanos.
EN LA MIRA
Para el verano del próximo año se entregarán las primeras unidades Olinia 1, que tendrán un precio desde 150 mil pesos, ya con el IVA incluido. México está en la transformación.