El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que su país “está decepcionado” por la decisión del presidente de EEUU, Donald Trump, firmada hoy en Washington, de no trasladar por ahora su embajada de Tel Aviv a Jerusalén, pese a haberlo prometido durante su campaña electoral.

“La posición consistente de Israel es que la embajada (norte)americana, como las embajadas de todos los países con los que tenemos relaciones diplomáticas, debe estar en Jerusalén, nuestra capital eterna”, defendió en un comunicado difundido hoy.

Sin embargo, y a pesar de la “decepción” de que la sede de la representación estadounidense se quede en Tel Aviv, el mandatario israelí aseguró que aprecia “las expresiones de amistad de Trump con Israel”.

Netanyahu valoraba así la firma por parte de Trump de la prórroga de seis meses de la ley por la que Tel Aviv continúa siendo sede de la embajada, manteniendo así la línea de sus antecesores.