Patricia González
No cabe duda que las festividades por el ‘Día de Muertos’ dieron tregua a muchas cosas, tanto a nivel nacional como local, por ejemplo el caso empantanado de los ministros, mejor dicho ex ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), las aprobaciones de las distintas reformas tanto en el Senado como en los madrugadores Congresos locales, que ni tardos ni perezosos competían para ser los primeros en darle seguimiento a las mismas. Los actos delictivos que han puesto en jaque a las corporaciones policiacas y que han cundido el pánico entre la población también estuvieron en ‘stanby’; los dimes y diretes entre algunos alcaldes entrantes con los salientes, las reprobaciones o desvíos de recursos en los ayuntamientos. Por lo menos el fin de semana, nos olvidamos de todos esos temas que de una u otra manera nos aquejan en el quehacer cotidiano. Hasta el clima puso de su parte, no soltó el agua, lo que permitió que los ciudadanos acudieran a los camposantos a visitar a sus fieles difuntos y que los niveles de los ríos empezaran a descender. Este año, en la entidad hubo mucho movimiento, se notó el dispositivo de seguridad, esto como parte del programa ‘Panteón Seguro’, que se implementó tanto en el interior como en el exterior de los cementerios. Pero además lucieron con mucho colorido con la colocación de las flores de cempasúchil. Independientemente de los adornos y ofrendas que colocaron los visitantes en cada una de las tumbas de sus familiares. En Villahermosa, se vivió una atmósfera de festividad, se sintió la llegada del Día de Muertos, en los hogares, las plazas comerciales, en el Barrio Mágico de la Zona Luz, las dependencias gubernamentales, en las escuelas de todos los niveles se pudieron apreciar una infinidad de Altares de Muertos, llenos de color, aroma, comida, luz y música, -los tabasqueños desarrollaron su creatividad utilizando una gran variedad de materiales, mostraron su talento como artesanos- las catrinas y catrines ‘vivientes’ se podían saludar en varios sitios, todo esto simbolizando el amor, respeto y recuerdo de nuestros difuntos. Cada uno de estos Altares de Muertos tienen su propia historia y significado. La biblioteca Pino Suárez fue uno de esos tantos lugares que fueron visitados por las Catrinas que aprovecharon para realizar actividades alusivas a la fecha. Vale la pena comentar que este año los Altares de Muertos no solamente sirvieron para honrar a quienes ya trascendieron, sino que también formaron parte de exposiciones y concursos que solamente buscan preservar y promover nuestras tradiciones, nuestras raíces. Quizás una forma de alentar a todos aquellos que le tienen miedo a la muerte. El Día de Muertos no significa tristeza, es una tradición por festejar a la muerte, vestirse de ella, guardarle respeto.
Una celebración para recordar a los antepasados y honrar el legado que nos dejaron. Alguien dijo por ahí, que la muerte no es el final, es parte del camino…
EN LA MIRA.- Mañana será un día muy importante para el país vecino, Estados Unidos, se llevarán a cabo las elecciones presidenciales, esto de acuerdo al calendario electoral que ha permanecido casi intacto desde su independencia. Millones de estadounidenses acudirán a las urnas para decidir quien será el nuevo inquilino o inquilina de la Casa Blanca. Se tiene previsto que este proceso culmine el 20 de enero del próximo año, con la toma de posesión…