Patricia González
Aunque sucederá en Estados Unidos, la elección presidencial entre Kamala Harris, del Partido Demócrata, y Donald Trump, del Partido Republicano, es un hecho que tiene impacto en nuestro país, y en todo el mundo. Tabasco no puede ser la excepción de las ondas telúricas de las votaciones gringas, sobre todo por su carácter fronterizo.
Recordemos que cuando el empresario Trump despachó en la Casa Blanca (2017-2021), amenazó con la construcción de un muro para que los emigrantes no pudieran ingresar a Estados Unidos. Se hizo un “tapón” en la frontera norte. El resultado fue que miles de centroamericanos se quedaron en territorio mexicano y sobre todo en la zona del sureste, Tabasco y Chiapas.
Desde entonces hemos visto un creciente número de migrantes en las calles de nuestras ciudades. Y cada cierto tiempo “alguien” organiza oleadas de hombres, mujeres y niños errantes que por miles salen de Honduras, El Salvador y Guatemala.
Estamos ante un tema humanitario, pero también ante problemas de economía, seguridad y sanitarios.
Con el señor Trump llegó al extremo de amenazar en 2019 con aplicar altos impuestos a México “hasta que resuelva la inmigración ilegal”, como si fuera un problema generado por nuestro país.
Ahora, en vísperas de las votaciones de este martes, volvió a la carga y amenazó con terminar la relación comercial con México a menos que cierren la frontera y no se permita el paso de migrantes. Como es su estilo, acusó al gobierno mexicano de querer 2 mil millones de dólares para hacer una negociación respecto a la crisis migrante que se vive en la frontera.
Y todavía hay quienes afirman que da lo mismo si llega Trump o Kamala Harris. El estilo, lenguaje e intereses del republicano son totalmente contrarios a lo que aconseja una buena relación entre vecinos. Es como si tuviéramos al lado de la casa a un escandaloso, borracho y violento.
De hecho los gringos saben cómo se las gasta Donald Trump y sus seguidores, quien incluso llegaron a asaltar la Casa Blanca, sede del gobierno estadounidense. Es cierto que en Tabasco se creó una subsecretaría de asuntos fronterizos, pero hace falta mucho más que eso. Porque hasta ahora ha sido sólo protocolaria.
Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia creó un plan de “cortinas de desarrollo e impulsó un programa de inversiones en Centroamérica como mecanismo para arraigar a la gente en sus comunidades. Que emigren sólo por gusto y no por necesidad, argumentó con mucha razón.
Habrá que pensar lo que debemos hacer frente a un fenómeno creciente: la expulsión de miles de familias desde las zonas más pobres del continente.
EN LA MIRA
Bien recibida fue la presencia del gobernador Javier May en la ceremonia de toma de protesta del nuevo coordinador estatal de la Guardia Nacional en Tabasco, el general Ignacio Murillo Rodríguez, quien sustituye al coronel Alfredo Álvarez Rojas. Sobre todo causó buena impresión porque en la zona militar se dieron cita el secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador; el titular de la Secretaría de Seguridad Víctor Chávez Martínez; el fiscal José Barajas Mejía; el presidente del Tribunal de Justicia, Efraín Reséndez; el delegado de la FGR, Israel Salas Romero; el comandante de la 30 Zona Militar, Héctor Morán y el comandante de la V Región Naval, Juan Aguilar.
Colofón.- Como dice la conseja popular: todo es según el cristal con que se mira.