Patricia González

Este lunes, Fitch Ratings le otorgó a Petróleos Mexicanos (PEMEX) una calificación de ‘B+’ para sus emisiones de largo plazo en moneda local y extranjera, con perspectiva estable. 

Esto sonaría bien para PEMEX si no fuera que su calificación está cuatro niveles por debajo de México, esto es, que sigue dependiendo del presupuesto público por su vulnerabilidad financiera, su alta deuda y un historial ambiental, social y de gobernanza (ESG) que está perjudicando su capacidad para recaudar capital. 

Por otro lado, las denuncias por parte de trabajadores y afectados se le están acumulando a Petróleos Mexicanos por incumplimiento de pagos y de contratos, como ocurre en Tabasco o en Campeche, declinando más la situación y provocando los despidos masivos en las empresas y daños ambientales sin resolver.   

El integrante del grupo parlamentario de Morena, Óscar cantón Zetina, ya exhortó a la empresa mexicana a presentar un informe en el que expongan y desglosen los adeudos que tienen con sus proveedores y contratistas. No obstante, el director general de PEMEX, Víctor Rodríguez Padilla, no se ha pronunciado al respecto. 

Fitch Ratings consideró que Pemex requiere de un apoyo significativo del Gobierno federal para cubrir sus necesidades financieras en los próximos años y, sobre todo, la deuda de corto plazo estimada en 359.000 millones de dólares.

El presupuesto federal de 2025 ya contempla, por segunda ocasión consecutiva, 6.700 millones de dólares que recibirá la petrolera, que según el reporte, será cantidad suficiente para cubrir la mayoría de sus vencimientos de deuda, estimados en 8.900 millones de dólares. 

Sin embargo, calculó que tiene vencimientos adicionales de corto plazo por 18.200 millones de dólares al corte al tercer trimestre de 2024, y necesita una inversión anual en capital de 12.000 millones de dólares para mantener su operación.

Lo que puede salvar a la paraestatal es una garantía irrevocable que cubra al menos el 75% de la deuda, combinada con mejoras estructurales y un plan de negocios sostenible, que pueda generar un ajuste positivo en su evaluación. La cuestión es cómo le hará Pemex por sí solo. 

EN LA MIRA

Fitch advirtió que PEMEX enfrentará un déficit acumulado de 75.000 millones de dólares entre 2025 y 2027, además de 20.000 millones en vencimientos durante ese mismo periodo, lo que demanda un respaldo gubernamental continuo.