Patricia González
Un 73 por ciento de mexicanos aprueba la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Así lo indica la Encuesta Nacional en Vivienda de Buendía & Márquez, hecha expresamente para el periódico El Universal. Como podemos ver los números oscilan, suben y bajan de acuerdo a los indicadores de otras mediciones realizadas en los primeros meses de este año. En febrero el pico porcentual llegó al 80 por ciento y en abril al 75%.
La presidenta ha mantenido niveles de aprobación elevados respecto a otros mandatarios e iguales al mismo periodo del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Las decisiones tomadas ante las medidas arancelarias del presidente Donald Trump han sido un punto muy importante para que la doctora Claudia Sheinbaum permanezca en los picos aprobatorios de los mexicanos a pesar de las críticas de los partidos opositores al régimen presidencial, ya que ella se ha mantenido firme y ha demostrado tener un carácter bastante equilibrado en cuanto a la política internacional y su posicionamiento a favor de la soberanía nacional.
En cuanto a la política interna la presidenta Sheinbaum Pardo ha enfrentado con sobriedad los asuntos pendientes del país, y a pesar de que uno de los temas como la inseguridad se ha tornado más complejo, las acciones tomadas por esta administración han sido consideradas de mucha importancia y relevancia debido a las estrategias y los resultados obtenidos en las semanas recientes.
La Presidenta no cae fácilmente en el juego del chantaje político, lo demostró muy bien frente a las provocativas declaraciones del expresidente Ernesto Cedillo Ponce de León en torno al pasado ejercicio electoral en que se renueva el Poder Judicial de la Federación. También ha respondido con entereza a la crítica de los opositores que denotan el porcentaje de votantes del pasado domingo. Ella les sale al paso contrastando el número de votantes que PRI y PAN obtuvieron de manera individual en los comicios del año pasado.
Metódica siempre, la doctora Claudia Sheinbaum ha demostrado tener el carácter suficiente para enfrentar críticas y cuestionamientos lanzados contra su gestión presidencial, ha sido constante en su disposición a dialogar cuando surgen demandas ciudadanas y en cuestión de atención a los grupos vulnerables ha sabido resolver las necesidades prioritarias.
El claro respaldo de la ciudadanía la fortalece, su dinamismo de actividades no se detiene y ha marcado un buen posicionamiento en la agenda pública. Su respuesta es directa, no hay aspavientos ni demagogia en su estilo de gobernar y eso habla muy bien de la congruencia ideológica que ha demostrado ante una variedad de circunstancias.
La crítica opositora aumentará a medida que se acerquen las elecciones intermedias, sin embargo parece que eso no afectará en la aprobación a su administración; además ella ha mantenido un buen nivel aprobatorio entre la población que no tiene filiación partidista, este grupo tiene una buena opinión sobre el trabajo realizado por la Presidenta, y seguramente así se mantendrá cuando se realice el ejercicio de la revocación de mandato.
EN LA MIRA
El debate público sobre la construcción de un nuevo museo debe ser visto como un ejercicio válido y enriquecedor de la democracia, siempre y cuando a todas las partes las mueva un interés legítimo y del bien común.