Patricia González
La integridad de los migrantes en Estados Unidos está en riesgo. Las redadas en su contra este fin de semana, así como las manifestaciones de los ciudadanos angloamericanos en protesta por la manera de actuar del presidente Donald Trump demuestran el autoritarismo y la intolerancia contra una comunidad a la que se criminaliza, y como tal, se le trata.
Bernie Sanders, senador independiente de Vermont, aseveró que Donald Trump es autoritario en tiempo real, pues realizar redadas masivas no hace más que provocar una contrarrespuesta, que declarar estado de emergencia y que utilizar las tropas del ejército es inaceptable.
El choque con el gobernador de California, Gavin Newsom, empeora y parece ser que agrava el conflicto pues el mandatario estatal amenaza con demandar al presidente Trump ante los tribunales por la movilización de 2000 efectivos militares en Los Ángeles, California. A su vez el presidente considera la detención del gobernador californiano por oponerse al despliegue de la Guardia Nacional contra los migrantes.
Podemos decir que la forma cavernaria de querer controlar el flujo de migrantes por parte del presidente Trump y el zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, están dando la verdadera cara de las políticas anti migratorias como lo haría un verdadero tirano. Homan también ha lanzado la amenaza de arrestar a quien se atreva a obstaculizar los “esfuerzos del control” de la migración.
Por o pronto, el presidente Trump no se cansa de criminalizar a quienes dan su apoyo a los migrantes indocumentados, hubo 27 arrestos contra manifestantes en Los Ángeles. En cuanto a nuestros paisanos detenidos en las recientes redadas, el gobierno mexicano informó que hubo 42 personas, entre los que se cuentan 37 varones y 5 mujeres; de todos ellos ya han sido deportadas cuatro personas. Ellos solamente se encontraban laborando en una tienda Home Depot y una fábrica textil.
Es terrible que el gobierno de Estados Unidos se declare como un paladín en la defensa de los derechos humanos y más de la democracia en pos de las enmiendas constitucionales de su país, pero en los hechos demuestre todo lo contrario. ¿Cómo puede ser un gobierno democrático si no respeta la opinión de sus propios ciudadanos cuando éstos no aceptan los métodos con los que se busca “limpiar de migrantes” aquel país?
La crisis que padece el país vecino del otro lado del río Bravo no sólo tiene que ver con los impuestos a las mercancías extranjeras que encarecen el costo de vida de sus propios ciudadanos, sino también un retroceso en sus políticas públicas y la aplicación de las leyes de acuerdo a los humores y el descontrol temperamental del actual presidente.
No cabe duda que la actitud del presidente Donal Trump está afectando no solo la economía mundial con sus ocurrencias, sino que también empeora la situación que tiene que ver con el tejido social de sus habitantes que se cae a pedazos por el desmedido consumo de drogas.
EN LA MIRA
El proyecto de construcción del Museo Nacional de la Cultura Olmeca será sometido a la opinión del pueblo una vez que está elaborado, adelantó el gobernador Javier May. De entrada refrendó su convicción ambientalista al asegurar que se protegerá la vegetación. Mucho de esto ha hecho con Sembrando Vida.