Un verbo tabasqueño para decir que algo quedó sucio o embarrado
Por David Morales/Avance
En Tabasco, la palabra devanar tiene un significado muy distinto al que aparece en los diccionarios generales del español. Aunque la Real Academia Española registra el verbo como “enrollar o desenrollar un hilo”, el uso vivo en la región apunta hacia otro sentido completamente arraigado en la práctica cotidiana. En el habla tabasqueña, devanar significa ensuciar, embarrar, manchar o dejar algo muy sucio, especialmente cuando se trata de lodo, tierra, grasa o restos de comida.
Este significado no figura en repertorios nacionales, pero sí aparece en glosarios del español del sureste, en registros de trabajo de campo de investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y en recopilaciones dialectales del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, donde se señala que ciertos verbos del español rural adquieren sentidos “sensoriales” que no provienen de la etimología clásica, sino del uso comunitario. En este caso, devanar habría pasado de un verbo técnico a uno metafórico, asociado a la idea de “revolver” o “batir”, hasta terminar significando “ensuciar”.
En familias tabasqueñas es común escuchar “te devanaste los zapatos” cuando un niño regresa del patio con lodo hasta los tobillos. En la cocina se dice “se devanó la mesa” cuando una preparación deja la superficie manchada o pegajosa. En zonas rurales, después de una lluvia fuerte, un vecino puede comentar “Te vas a devanar” para describir lo que sucederá si sale y se mancha de lodo.
La permanencia de este uso demuestra cómo el español regional crea sentidos propios que responden a la vida diaria. En un estado donde el lodo, la tierra húmeda y las superficies manchadas forman parte de la imagen cotidiana, devanar se convirtió en una palabra útil, precisa y expresiva. Aunque no coincida con la definición académica, su significado en Tabasco es claro, compartido y plenamente vigente.