Estudios universitarios sobre bienestar animal, como los desarrollados en facultades de veterinaria y centros de ética aplicada, explican que esta declaración buscaba reconocer que los animales son seres sensibles capaces de experimentar dolor, estrés o bienestar
David Morales/Avance
El diez de diciembre también se asocia al Día Internacional de los Derechos de los Animales, una conmemoración de carácter no oficial impulsada desde la década de los noventa por organizaciones dedicadas al bienestar animal. Aunque la fecha no pertenece al calendario de Naciones Unidas, sí se apoya en documentos éticos y filosóficos elaborados por expertos en comportamiento y protección animal. Entre ellos destaca la Declaración Universal de los Derechos del Animal, presentada en 1978 en la UNESCO por la Liga Internacional de los Derechos del Animal, texto que continúa siendo referencia académica en debates sobre justicia ambiental y ética interespecie.
Estudios universitarios sobre bienestar animal, como los desarrollados en facultades de veterinaria y centros de ética aplicada, explican que esta declaración buscaba reconocer que los animales son seres sensibles capaces de experimentar dolor, estrés o bienestar, principio hoy avalado por la etología moderna. Investigaciones científicas publicadas por instituciones como la Universidad de Cambridge o el Cambridge Declaration on Consciousness han aportado evidencia que respalda la idea de que muchas especies poseen formas complejas de conciencia, lo que fortalece la defensa jurídica y moral de sus derechos básicos.
El día también recuerda la necesidad de revisar la manera en que los Estados regulan la protección animal. Diversos tratados, como el Convenio Europeo para la Protección de los Animales de Compañía —respaldado por el Consejo de Europa—, y marcos académicos de derecho animal elaborados en universidades de Estados Unidos y América Latina, han impulsado reformas orientadas a reducir el sufrimiento, controlar prácticas abusivas y promover estándares éticos en agricultura, investigación y convivencia urbana.
En México la protección animal ha avanzado mediante legislaciones estatales que prohíben el maltrato y reconocen obligaciones de cuidado. La Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, junto con normas estatales y municipales, forman parte del andamiaje jurídico que respalda la defensa de animales domésticos y silvestres. Universidades mexicanas han incorporado el bienestar animal como tema de estudio en medicina veterinaria, biología y derecho ambiental, lo que refleja un reconocimiento progresivo de su importancia social.
La conmemoración del diez de diciembre no pretende sustituir el Día de los Derechos Humanos, sino complementarlo con una mirada ética más amplia. La fecha invita a reconocer que la relación entre personas y animales es también un asunto de responsabilidad moral y científica, y que el trato digno hacia otras especies forma parte de una cultura que valora la vida en todas sus expresiones.
