Por David Morales/Avance
Affinity se convirtió en uno de los movimientos más disruptivos dentro del diseño digital moderno. Su historia comenzó mucho antes de que su nombre apareciera en los escritorios de diseñadores y fotógrafos. Todo se remonta a 1987, año en que se fundó Serif Europe, una compañía británica que por décadas desarrolló software de diseño para Windows según detalla BusinessWire en su perfil corporativo. Aquellos primeros programas, como DrawPlus y PhotoPlus, sirvieron de base técnica para lo que vendría después una suite que buscaba competir con herramientas profesionales sin depender de un modelo de suscripción.
El salto llegó en 2014. Ese año apareció Affinity Designer, identificado por la comunidad de desarrolladores como la primera alternativa real a Adobe Illustrator. La plataforma de documentación colaborativa Affinity Fandom recuerda que el programa debutó en octubre y que desde el inicio implementó motores de renderizado en tiempo real, algo poco común entonces. En 2015 se integró Affinity Photo, también reseñado en Affinity Fandom, que amplió el ecosistema con herramientas de edición profesional para imagen rasterizada. Cuatro años después, en 2019, Serif completó la triada al presentar Affinity Publisher, una herramienta para maquetación editorial que, según la misma fuente, buscaba competir directamente con Adobe InDesign.
El crecimiento se reflejó en premios y cifras. Affinity acumuló reconocimientos de Apple al ser nombrado aplicación del año en Mac y iPad, además de recibir el Apple Design Award. La agencia alemana que administra la entrada de Wikipedia en alemán sobre Affinity Designer registró que el uso de la suite superó los tres millones de usuarios profesionales hacia 2023, un indicador que confirmó su adopción global. El modelo de pago único se convirtió en uno de sus principales atractivos, sobre todo en un mercado dominado por Adobe Creative Cloud y sus suscripciones mensuales.
La siguiente etapa llegó en 2024. El 26 de marzo de ese año, Canva adquirió Serif y toda la familia Affinity, operación confirmada por documentos corporativos difundidos por BusinessWire y por la ficha de adquisición que MacRumors mantiene en su archivo de información tecnológica. El movimiento buscaba abrir una vía hacia el mercado profesional que Canva pretendía conquistar tras crecer como plataforma de diseño accesible para usuarios no especializados. Canva, fundada en 2013, absorbió así más de tres décadas de desarrollo acumulado en Affinity.
La transformación definitiva ocurrió en octubre de 2025. La edición en portugués de Wikipedia sobre Affinity reporta que Canva reorganizó las tres aplicaciones en una suite unificada llamada simplemente Affinity, una plataforma que fusiona el trabajo vectorial, la edición por píxeles y la maquetación editorial en una sola interfaz. Con esta decisión, dejó atrás el modelo de aplicaciones independientes para convertir la suite en un único sistema de trabajo con un formato de archivo universal. También modificó su esquema económico al establecer un acceso general gratuito, con funciones avanzadas reservadas para quienes cuentan con una suscripción de Canva Pro.
La reorganización incluyó un vínculo directo con el ecosistema de Canva. El análisis técnico de Dataconomy, sitio especializado en documentación sobre software, explica que la nueva versión permite exportar proyectos a una cuenta de Canva y mantiene compatibilidad con formatos profesionales como PSD, AI, PDF y SVG. Así se mantuvo el espíritu original de la suite que desde 2014 buscó competir con estándares de la industria asegurando independencia del modelo de suscripción.
Affinity llegó a 2025 con la promesa de convertirse en una herramienta profesional accesible en un mercado dominado por corporaciones que exigen pagos permanentes. Su historia muestra una evolución que mezcla innovación técnica, cambios estratégicos y una comunidad que encontró en Serif una alternativa sólida. Después de la compra por Canva, la suite atraviesa una nueva etapa que puede marcar el futuro del software creativo, con tecnologías de inteligencia artificial integradas y un acceso más amplio para quienes diseñan, fotografían o editan desde cualquier rincón del mundo.
