Por Felipe Hernández

AVANCE

Una investigación reciente realizada en Suiza acerca de la radiación electromagnética que genera la red 5G analizó cómo varía la exposición en la vida diaria y reveló un dato que resulta inesperado: el uso del celular puede implicar una mayor exposición en zonas rurales que en áreas urbanas.

El estudio se desarrolló dentro del Proyecto Goliat, una iniciativa europea iniciada en 2022 que busca medir la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia, con especial atención en las redes 5G. El proyecto tiene como meta comprender mejor cómo interactúan las personas con estas tecnologías en entornos reales.

A diferencia de investigaciones previas, el equipo científico no se limitó a medir la radiación proveniente de antenas y estaciones base, también evaluó la que emiten los propios teléfonos inteligentes durante actividades cotidianas, como navegar en internet, descargar contenido o enviar archivos de gran tamaño.

Las mediciones se realizaron en las ciudades de Zúrich y Basilea, así como en varias localidades rurales suizas. Entre febrero y abril de 2023 se recopilaron datos mediante un sistema portátil que registraba la exposición mientras los participantes se movían por distintos espacios públicos.

Los resultados mostraron que, cuando el teléfono no se utiliza activamente, la radiación procede principalmente de las antenas, y tiende a ser mayor en zonas urbanas debido a la concentración de infraestructura, estos niveles se mantienen muy por debajo de los valores de referencia internacionales.

La diferencia más notable apareció durante el uso activo del celular, sobre todo al enviar datos, la exposición fue más alta en entornos rurales, esto se debe a que, al existir menos antenas, el dispositivo necesita aumentar su potencia para mantener la conexión, lo que incrementa la radiación emitida por el propio teléfono.

Este fenómeno genera una aparente contradicción, aunque el ambiente rural tiene menos fuentes de señal, el esfuerzo adicional del celular provoca que el usuario esté más expuesto durante ciertas acciones. Aun así, los investigadores subrayan que incluso en estos escenarios los niveles registrados se encuentran dentro de márgenes considerados seguros. El Proyecto Goliat continuará con nuevas mediciones en varios países europeos durante los próximos años. Su seguimiento permitirá observar cómo evoluciona la exposición con el crecimiento de la red 5G y ofrecer información clara para comprender mejor esta tecnología que se hace cada vez más presente en la vida diaria.