Por Felipe Hernández/Avance

En los últimos años, muchas personas han utilizado chatbots de inteligencia artificial como un espacio donde escriben dudas personales, ideas de trabajo o inquietudes que difícilmente se compartirían en público. La sensación de que nadie más está leyendo desaparece cuando una investigación reciente demuestra que podría no ser así.
Expertos en seguridad digital detectaron que algunas extensiones de navegador, instaladas para mejorar la privacidad o la protección en internet, en realidad pueden estar vigilando lo que los usuarios escriben a estos asistentes, funcionan en silencio y, sin avisar de forma clara, acceden al contenido completo de las conversaciones.
El caso más llamativo es el de Urban VPN Proxy, una extensión muy popular y con millones de descargas. Aunque promete anonimato y seguridad, los investigadores descubrieron que podía copiar los mensajes enviados a distintos chatbots y enviarlos a servidores externos, sin que el usuario lo notara.
Las extensiones analizadas podían observar conversaciones en servicios ampliamente utilizados como ChatGPT, Claude, Gemini o Microsoft Copilot, espacios donde se suelen compartir datos sensibles, desde temas económicos hasta proyectos profesionales o asuntos personales.
Al estar integradas en el navegador, estas extensiones tienen permiso para ver lo que ocurre en las páginas abiertas, cuando el usuario entra a un chatbot, el programa se inserta en la página y registra los mensajes antes de que aparezcan en pantalla, capturando tanto preguntas como respuestas completas.
Este seguimiento no depende de que el servicio principal esté activo, aunque el VPN esté apagado, la extensión continúa funcionando en segundo plano. Desde una actualización lanzada en julio de 2025, esta práctica se activó automáticamente, sin una advertencia clara para quienes ya tenían la herramienta instalada.
La investigación también identificó otras extensiones relacionadas con el mismo desarrollador, entre ellas se encuentran 1ClickVPN Proxy, Urban Browser Guard y Urban Ad Blocker, disponibles tanto en Chrome como en Microsoft Edge.
Aunque en sus políticas mencionan el uso de datos, la información aparece en textos largos y técnicos que pocos leen, por ello, los especialistas recomiendan eliminar estas extensiones y revisar cuidadosamente otras similares.