FOTO: INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Por Felipe Hernández/Avance

Rechazar una llamada de un número desconocido parece una acción lógica para evitar molestias, pero podría estar provocando el efecto contrario. Así lo explica Nona, experta en inteligencia artificial (que ha sido creada con esa misma tecnología), advierte que este gesto cotidiano puede confirmar que un número telefónico está activo y, con ello, aumentar la cantidad de llamadas no deseadas.
Nona compartió esta información en X, donde explicó que las llamadas de spam no buscan necesariamente una conversación, en muchos casos, su objetivo es detectar si hay alguien del otro lado de la línea, al rechazar la llamada, el sistema interpreta que el número existe y responde, lo que lo vuelve más atractivo.
Estos sistemas detectan si el teléfono sonó, si fue rechazado o si hubo interacción, esa información se guarda y se usa para ajustar estrategias, por ello, incluso una acción mínima puede servir como señal. En ciberseguridad, esto se conoce como “validación” del número, es decir, confirmar que está en uso.
El problema comienza incluso antes de que el teléfono suene, al registrarse en plataformas digitales, el número puede circular en bases de datos comerciales. Ahí se combina con otros datos del perfil del usuario y cuando una llamada obtiene respuesta esa información se vuelve aún más valiosa para quienes buscan vender o estafar.
Ante este panorama, Nona sugiere una regla simple: mientras menos se interactúe, mejor. No devolver llamadas sospechosas, no hablar con grabaciones automáticas ni presionar teclas para “darse de baja” reduce las probabilidades de seguir en esas listas.
Existe otra vía más lenta pero efectiva, revisar permisos otorgados a servicios digitales, retirar autorizaciones y registrarse en sistemas de exclusión publicitaria ayuda a cortar el origen del problema, aunque no ofrece una solución inmediata, sí limita el uso indebido de datos personales.
La recomendación final es cambiar hábitos cotidianos, en un entorno donde los datos valen tanto, cuidar cada reacción se vuelve clave para reducir las molestias del mundo digital y recuperar la tranquilidad.