foto de China Daily Hong Kong

Por David Morales/Avance

A finales de enero, el Zoológico de Ueno en Tokio vivió jornadas atípicas. Miles de personas acudieron para despedirse de Xiao Xiao y Lei Lei, los últimos pandas gigantes que permanecían en Japón. Poco después, los gemelos emprendieron su traslado hacia la provincia china de Sichuan, con lo que se cerró una presencia continua de pandas en el país iniciada en 1972, de acuerdo con registros históricos difundidos por Nippon.com.
La salida de los pandas respondió a un acuerdo internacional de préstamo entre Japón y China. Bajo este esquema, los pandas enviados al extranjero deben regresar a su país de origen una vez alcanzada cierta etapa de desarrollo. El Centro de Conservación e Investigación del Panda Gigante de China recuerda que todos los pandas del mundo pertenecen legalmente al Estado chino, incluso aquellos nacidos fuera de su territorio.
Desde el ámbito científico, la repatriación tiene un objetivo claro. Especialistas citados por People’s Daily en su edición internacional señalan que la centralización de los ejemplares jóvenes permite un mejor control genético, reduce riesgos de endogamia y fortalece los programas de reproducción. En los centros de Sichuan, los pandas cuentan con infraestructura diseñada para su vida adulta y monitoreo permanente.
La despedida tuvo una carga emocional particular porque Xiao Xiao y Lei Lei nacieron y crecieron en Japón, algo poco frecuente en la historia panda del país. Su crecimiento fue seguido durante años por el público, lo que los convirtió en figuras cercanas para varias generaciones. Reportes de Uno TV y despachos de agencias asiáticas documentaron largas filas y escenas de llanto durante los últimos días en que pudieron ser vistos.
Con su partida, Japón quedó sin pandas gigantes por primera vez en más de cinco décadas. Analistas citados por The Guardian explican que la llamada diplomacia del panda depende tanto del contexto político como de los altos costos de estos convenios, factores que influyeron en que el préstamo no fuera renovado. Por ahora, los gemelos permanecen en un centro de adaptación en China, mientras en Japón queda la incertidumbre sobre si algún día volverán los pandas.