Patricia González/Desde el Cristal
Hace algunos días leíamos comentarios llenos de sarcasmo por el hecho de que México enviara petróleo a Cuba. Apenas unas semanas había ocurrido la invasión del ejército estadounidense a Venezuela. El comentario posteado, como se dice en el argot de las redes virtuales, decía que aquellos mexicanos que estaban preocupados por el petróleo que Donald Trump quitaría a los venezolanos deberían estarlo por el que nuestro país le “regalaba” a Cuba. Alguien respondió a quien escribió el desafortunado comentario que esto lo hacía el gobierno mexicano por cuestiones humanitarias, y además le cuestionaba dónde quedaba su formación de supuesta ideología progresista y por otro lado la espiritual, pues el personaje comparte oraciones y bendiciones en su muro.
Y es que se pueden entender las opiniones como las de un Ricardo Salinas Pliego contra el movimiento revolucionario que encabezaron Fidel Castro, Ernesto Guevara, Camilo Cienfuegos, y que además organiza foros como el del pasado 22 de enero donde participó la anticastrista Rosa María Payá en algo llamado “Cuba y América Latina, seis décadas de autoritarismo; claro Salinas Pliego viene de esa derecha empresarial recalcitrante que atacó a los “comunistas” que querían apoderarse de nuestro país, pero de personas que por muchos años militaron en la “izquierda” tabasqueña habla de una falta de congruencia ideológica y política.
Como incongruente es ver que exciudadanos cubanos apoyen al movimiento MAGA que encabeza Donald Trump porque como en el caso venezolano afirman que gracias a los Estados Unidos llegará la democracia a Cuba. Imagínense cuántos hospitales sufren ahora por la falta de energía eléctrica debido al bloqueo que prohíbe el envío de petróleo a la isla. ¿Acaso no se detienen a pensar en el sufrimiento de la gente que tiene la necesidad de usar los hospitales? ¿Qué les habrá sucedido que cada día están más deshumanizados como para anteponer sus antipatías ideológicas a la vida de los ciudadanos que habitan Cuba?
Más de seis décadas que el bloqueo económico de los Estados Unidos contra la isla ha provocado pérdida de vidas humanas, ha desintegrado familias que prefieren huir porque las condiciones económicas del lugar ha ido empeorando “por culpa del gobierno revolucionario” que mantienen los castristas hasta la fecha. Hoy vemos que esos argumentos antisocialistas o anticomunistas se desmoronan debido a la violencia desatada en el mismo Estados Unidos a través de los agentes anti inmigrantes mejor conocidos y repudiados como ICE.
En la actualidad la verdadera dictadura la impone el país que decía defender la democracia y las libertades, la misma que imponen los grandes capitalistas que no buscan más que dinero en los países que no tienen un poderío bélico militar para avasallar a países extranjeros. ¿Cómo es posible que quienes aseguran que defender la democracia no es militar en la ultraderecha fascista sino “ejercer un derecho con transparencia y responsabilidad? ¿Dónde está esa responsabilidad a la que no le interesa poner en riesgo la vida de miles de ciudadanos cubanos y apoyar al régimen trumpista? Todo es tan contradictorio como que esos foros anti Cuba se realicen en la Universidad de la Libertad creada por el hombre que ha vivido de la usura toda su vida y se ha negado a cumplir con la obligación de pagar impuestos como lo demanda la Carta Magna mexicana.