DAVID MORALES

El Día del Ingeniero Agrónomo en México se conmemora cada 22 de febrero y tiene su origen en la fundación, en 1854, de la Escuela Nacional de Agricultura en San Jacinto, antecedente directo de la actual Universidad Autónoma Chapingo. De acuerdo con archivos históricos de la institución y de la Secretaría de Agricultura, esta escuela marcó el inicio formal de la enseñanza agronómica en el país, profesionalizando el conocimiento agrícola en plena etapa de modernización nacional.

La efeméride reconoce la labor de quienes aplican ciencia, tecnología y gestión para mejorar la producción de alimentos, el manejo del suelo y la sustentabilidad rural. Datos oficiales de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural señalan que el sector agroalimentario aporta alrededor del 3 al 4 por ciento del Producto Interno Bruto nacional, además de generar millones de empleos directos e indirectos en zonas rurales.

El impacto del trabajo agronómico es medible. Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indica que México cuenta con más de 20 millones de hectáreas destinadas a actividades agrícolas. Cultivos como maíz, aguacate, jitomate, caña de azúcar y berries posicionan al país entre los principales productores y exportadores del mundo en varios rubros, resultado de investigación genética, manejo fitosanitario y tecnificación del riego.

Históricamente, la ingeniería agronómica fue clave en procesos como la reforma agraria del siglo XX y la modernización productiva posterior. Investigaciones académicas de Chapingo documentan que la formación de agrónomos permitió introducir prácticas científicas en el campo, mejorar rendimientos y fortalecer la seguridad alimentaria en distintas regiones del país.

El Día del Ingeniero Agrónomo no solo celebra una profesión. Reconoce a quienes trabajan en la base del sistema alimentario nacional, enfrentando desafíos como el cambio climático, la degradación del suelo y la escasez de agua. En un país con profunda vocación agrícola, su labor sigue siendo estratégica para la economía, el desarrollo rural y la sostenibilidad futura.