David Morales
El 10 de abril abre una conversación necesaria sobre conocimiento e innovación. Se conmemora el Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología, una fecha que recuerda el papel de la investigación científica en el desarrollo social y económico, además de su impacto directo en la vida cotidiana.
La jornada está vinculada al legado de Bernardo Houssay, médico y científico argentino que obtuvo el Premio Nobel de Medicina en 1947 por sus investigaciones sobre la relación entre hormonas y metabolismo. Su trabajo es considerado un referente en América Latina y un ejemplo del alcance global de la ciencia producida en la región.
Hablar de ciencia implica mirar cifras. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la inversión mundial en investigación y desarrollo supera el 1.7 por ciento del producto interno bruto global. Sin embargo, esta inversión se distribuye de manera desigual, con América Latina por debajo del promedio internacional.
En México, el impulso a la ciencia ha tenido avances y retrocesos. Datos del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías señalan que el país destina menos del 1 por ciento de su PIB a investigación, una cifra que especialistas consideran insuficiente para competir en innovación. Aun así, universidades públicas y centros de investigación han desarrollado aportes en áreas como salud, energía y medio ambiente.
El impacto de la ciencia y la tecnología es visible en múltiples ámbitos. Desde vacunas y tratamientos médicos hasta telecomunicaciones, inteligencia artificial y energías renovables, los avances científicos han redefinido la forma en que las sociedades producen, se comunican y enfrentan problemas globales.
También existen desafíos. La brecha digital, el acceso desigual a la educación científica y la fuga de talento son temas recurrentes en América Latina. Organismos internacionales han insistido en la necesidad de fortalecer la educación STEM desde niveles básicos para garantizar una mayor participación en el desarrollo tecnológico.
El Día Mundial de la Ciencia y la Tecnología no solo reconoce descubrimientos. Pone en evidencia la importancia de invertir en conocimiento como motor de desarrollo. En un contexto global marcado por cambios acelerados, la ciencia continúa siendo una de las herramientas más sólidas para entender y transformar la realidad.