Patricia González/Desde el Cristal
El Gobierno federal trabaja para que la inflación no afecte el consumo de los hogares y los bolsillos de los mexicanos, por ello diseño una estrategia expuesta por el subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Carlos Lerma Cotera.
Uno de los principales problemas que se atacarán se hará a través de los estímulos fiscales a los combustibles, pues el alza a éstos es lo que genera que suban los precios a los productos básicos que llegan a las familias mexicanas. Según el funcionario federal se limitarán los costos en un paquete de medidas para que los consumidores no paguen los platos rotos inflacionarios de la crisis provocada por la guerra de Estados Unidos e Israel, principalmente, ya que el que no haya libre tránsito en el Estrecho de Ormuz provoca una gran carestía a nivel global.
En pláticas con los empresarios distribuidores de gasolina y diésel, afirma Lerma Cotera, se han llevado a cabo acuerdos para establecer topes en los precios de los combustibles, esto con el propósito de que el costo del transporte y la logística en alimentos no se incremente y se afecte a los consumidores. Aunque hay que ser realistas, porque bien sabemos que en nuestro país hay quienes, a pesar de recibir estímulos fiscales o subsidios para bajar o mantener el precio a los combustibles, no cumplen con su palabra y prefieren obtener mayores ganancias en detrimento del bolsillo de los ciudadanos.
Hace un par de días alguien cuestionaba el por qué del aumento al precio de la gasolina Magna si el Gobierno federal aseguraba que no había aumento en los precios de la tortilla, si de acuerdo a la Sader y Profeco se mantiene el subsidio al maíz en grano y la harina. El asunto es que no todos los empresarios cumplen con los acuerdos y abusan de la gente a pesar de la difícil situación que se vive ahora debido a la crisis mundial a la que no podemos ser ajenos.
Sucede como con el subsidio al transporte público, en el cual a pesar de que se cumple por parte del gobierno, los dueños de las unidades de transporte y los choferes de estas cobran el pasaje completo a estudiantes (a pesar de que estos porten su uniforme escolar), a las personas con algún tipo de discapacidad o adultos mayores. Y sí, a veces hacen efectivo el descuento a los beneficiarios, pero con malos tratos e insultos que tienen que soportar por la necesidad de hacer uso del transporte público. Esto es una muestra de cómo los vicios no se acaban ni en las peores crisis humanitarias.
Es por esto que el Poder Ejecutivo ha mantenido el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), de lo contrario la inflación sería de un veinte por ciento más de lo que es ahora. Hay empresas como la harinera que incrementó el precio del nixtamal sin tener fundamento alguno, esas son decisiones que merecen explicaciones claras, como lo sostuvo la presidenta Sheinbaum en una de sus conferencias matutinas.
EN LA MIRA
La presidenta Sheinbaum se ha comprometido a buscar mayores acciones para controlar los precios en algunos productos básicos como el jitomate, la cebolla, y tomate, también para que no aumenten los precios de la gasolina Magna y estabilizar el de la Premiun y el Díesel y así poder mantener el nivel inflacionario dentro de los márgenes y que no se salga de control. La carestía empobrece más a los pobres.