David Morales
Leer no solo informa, también preserva lo que somos. Cada 23 de abril se conmemora el Día Internacional del Libro, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual.
La elección del día no es casual. Está vinculada a la muerte de figuras clave de la literatura universal como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Inca Garcilaso de la Vega, todos fallecidos en 1616 según distintos calendarios. Este cruce histórico convirtió la fecha en un símbolo literario de alcance global.
El libro, como objeto, ha tenido una evolución prolongada. Desde los rollos de papiro en civilizaciones antiguas hasta la invención de la imprenta de tipos móviles por Johannes Gutenberg en el siglo XV, su desarrollo permitió la difusión masiva del conocimiento. Este avance transformó la educación, la ciencia y la vida cultural.
Datos de organismos como la UNESCO señalan que la lectura está directamente relacionada con el desarrollo cognitivo y social. Países con mayores índices de lectura tienden a presentar mejores niveles educativos, lo que refuerza la importancia del acceso a libros desde edades tempranas.
En México, el libro ha sido una herramienta clave en la construcción cultural. Instituciones como el Fondo de Cultura Económica y la Secretaría de Cultura han impulsado programas para ampliar el acceso a la lectura, mientras que ferias y eventos literarios acercan autores y obras a distintos públicos.
Más allá de su formato físico, el libro ha sabido adaptarse. Las versiones digitales y los audiolibros han ampliado su alcance, permitiendo que nuevas generaciones accedan a contenidos de manera distinta. Aun así, especialistas coinciden en que el valor del libro no depende del soporte, sino de su contenido.
El impacto de la lectura trasciende lo individual. A través de los libros se transmiten ideas, se documenta la historia y se construyen identidades. Obras literarias han influido en movimientos sociales, pensamiento político y expresiones culturales a lo largo del tiempo.