Patricia González
En la búsqueda de la paz y del bienestar debe haber optimismo, un optimismo basado en hechos y en una comprensión real de lo que sucede en nuestro entorno. Actualmente en Tabasco se viven tiempos difíciles pero hemos consultado a diversas personas que conocen del tema de la seguridad y el combate al delito que nos aseguran que pronto veremos la salida al final del túnel.
Primero, nos comentan, sin duda hay escándalo, ruido, sufrimiento, riesgo, en la lucha contra las manifestaciones del delito, sobre todo del crimen. No se puede dejar que el robo, los secuestros, el fraude, las amenazas, continúen porque tienden a crecer. Es un túnel en el que nos metieron gobiernos del pasado y que, lamentablemente, una parte de la sociedad de hacer y pasar.
Los maleantes son cada vez más poderosos, obtienen más recursos, y si continuaba la ausencia de la autoridad llegaría un momento en que serían incontrolables.
Por eso la presidenta Claudia Sheinbaum y varios gobernadores, entre ellos Javier May, decidieron atender el tema en su expresión más ruda: ir por los generadores de violencia, por las bandas del crimen organizado, según explicó José Ramiro López Obrador, secretario de Gobierno.
Pero al mismo tiempo hay una política de continuar atendiendo las causas, como la pobreza, la marginación, la falta de oportunidad, la falta de educación y la carencia de una cultura comunitaria.
No deja de llamar la atención que precisamente el día en que se realizaba una “marcha por la paz” convocada por Jesús Selván, dirigente estatal de Morena, ocurriera un crimen que sacudió a sector influyente y muy sensible de la sociedad: el del periodista, pero también catedrático universitario y abogado, Alejandro Gallegos León.
El gobernador Javier May se comprometió para que en este y otros casos no haya impunidad. Mientas que la Fiscalía estatal, a cargo de José Barajas, indicó que no se descarta ninguna línea de investigación particularmente en el crimen contra Gallegos, advirtiendo que hasta el momento no hay indicios que el lamentable caso tenga relación con la actividad periodística. Por su parte, el responsable de la consejería jurídica, y ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos, Manuel Argáez, dio a conocer una serie de iniciativas de reformas legales –algunas muy polémicas- para “fortalecer los instrumentos” estatales de prevención y sanción de los delitos.
El mandatario May Rodríguez aseguró que con hechos y trabajo coordinado se actúa contra la inseguridad y la violencia heredada; pronto iniciará la construcción del C5. Sostuvo que se está aplicando la ley contra los generadores de violencia. Esto quiere decir que ya no hay o no debe haber puerta giratoria, porque los delincuentes entraban por un lado y salían por el otro.
EN LA MIRA
Aparte de la suma de detenidos y los decomisos de armas y drogas, oficialmente se informa que este mes de enero, más de 3 mil 800 policías estatales empezaron a cobrar su incremento salarial, con una inversión de casi 230 millones de pesos al año. Respecto al denominado C-5, una escala más en el sistema de monitoreo C-4, se trata de tener un mejor trabajo de inteligencia, y más herramientas y tecnologías contra la delincuencia.
Es un hecho que se requiere una mayor coordinación y decisión para enfrentar el desafío del crimen organizado que ya tiene repercusiones internacionales. Para ello hace falta una labor de inteligencia, análisis de la información y romper las complicidades incrustadas en el sistema.