Patricia González
Negar a ceder a las acciones terminantes del recién e intimidante gobierno de Estados Unidos puede ser contraproducente.
Donald Trump no conoce de normas internacionales y diplomáticas, es un personaje dispuesto a pasar por sobre cualquier país…sobre todo si es débil.
Gustavo Petro, presidente de Colombia, el domingo pasado negó recibir dos aviones militares con colombianos deportados desde EEUU, enfureciendo al presidente de aquel país, Trump, y con ello, iniciando lo que llamaron una “breve” crisis diplomática, que a pesar de ser breve, su tensión fue encumbrada.
El inquilino de la Casa Blanca utilizó su arma preferida: la amenaza y amagó a Colombia con imponerle aranceles del 25 por ciento, así como una serie de sanciones financieras y bancarias.
Amenazó que estas medidas serían solo el principio.
La comunidad internacional ya avecinaba una ruptura entre ambos países y el derrumbe de la economía colombiana, así como una crisis sin precedente. Para evitar eso, la cancillería de Colombia se movilizó inmediatamente y entabló diálogo con los representantes del gobierno estadounidense.
En tanto, Petro tomó la sorpresiva decisión con el argumento de que EEUU no puede tratar como delincuentes a los indocumentados, pues los repatriados iban esposados y, por ende, no aceptaría recibirlos en condiciones de maltrato y violación de derechos humanos.
El mandatario colombiano respondió de forma desafiante a Trump que también impondría sanciones a Estados Unidos y que su país nunca sería dominado por el magnate republicano.
Petro subestimó el carácter arbitrario del mandatario estadunidense.
Colombia fue colocada en grave riesgo.
La angustia terminó cuando a última hora del domingo, la Casa Blanca anunció que el gobierno colombiano había aceptado recibir todos los vuelos de deportación, incluidos los aviones militares.
Colombia determinó que se había superado “el impasse”, pero las secuelas se hicieron presentes.
Una lección queda de esta hecho: Donald Trump defenderá como sea, aun a costa de los derechos humanos y de las normas internacionales, su agenda migratoria y otras más.
Aunque también puede señalarse que Petro pudo hacer un reclamo legítimo pero se fue por la vía problemática…Pero también se sabe que Trump no escucha.
EN LA MIRA
Para nuestro país es una señal de alerta. El gobierno estadounidense ha presionado a México y otros gobiernos latinoamericanos para que respondan y cooperen con las medidas destinadas a frenar la inmigración a Estados Unidos.
Es también un llamado para que sean los propios gobiernos nacionales quienes impulsen programas de desarrollo que arraiguen a la gente en sus comunidades, que no sean expulsadas por falta de trabajo o de oportunidades.
Pero también no debemos ignorar que la falta de seguridad es otro motivo de éxodo…LAMENTABLE es el asesinato de todo ser humano. El gobierno estatal informó que detuvieron a uno de los presuntos asesinos del abogado Alejandro Gallegos.
Como se sabe, la víctima desapareció el viernes pasado y el sábado se localizó su cuerpo.
El gobernador Javier May ofreció celeridad en las investigaciones y garantizó que no habrá impunidad. Trascendió que buscan a otros dos participantes en el crimen.