Patricia González

La reforma energética aprobada para Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 2013 no cumplió con lo que en su momento prometió el gobierno de Enrique Peña Nieto sobre mejorar la producción y evitar el endeudamiento de ambas empresas. 

Todo lo contrario se ve ahora, tan solo con la empresa petrolera, con su producción apenas en recuperación y con una pesada carga crediticia, problemas que no se resuelven de un sexenio a otro.

Para dar fin a esta reforma fallida que en realidad buscaba privatizar, se enviaron al Congreso de la Unión las leyes secundarias por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que buscan fortalecer a CFE y a Pemex para que retomen el control en el sector energético. 

Una labor complementaria a la que realizó la administración en el periodo de Andrés Manuel López Obrador.

Hablando de la CFE, la mandataria federal criticó al anterior gobierno priista de prometer mejorar aquel organismo, pero dejó de producir electricidad hasta convertirse tan solo en el 15 por ciento del mercado eléctrico y de toda la generación. 

La Secretaria de Energía, Luz Elena González, entró en detalles explicando los cambios en estas empresas y cómo podrían beneficiar a los mexicanos. 

Primero recordó que con la reforma aprobada en octubre de 2024, la naturaleza jurídica de Pemex y CFE pasan a ser “empresas públicas del estado” eliminando su calidad de monopolios. 

Con las leyes secundarias, la CFE será la garante de la continuidad, accesibilidad, seguridad y confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional; mantendrá su compromiso de no incrementar las tarifas arriba de la inflación; regulará la participación privada de forma ordenada y transparente, y simplificará los procesos y trámites, además de crear una Ventanilla Única para inversiones.  

En tanto, para Pemex se implementarán nuevas tecnologías para exploración de yacimientos y se invertirá en proyectos de energía limpia solo o en colaboración con privados. 

Han aclarado que no se trata de privatizar, sino de tener una inversión regulada.

La estrategia tendrá como objetivo fomentar el desarrollo regional, impulsar la justicia energética, asegurando que los beneficios lleguen a las comunidades más vulnerables y reforzar la soberanía energética para disminuir la dependencia del extranjero. Es el propósito y es necesario que se logre para bien del país.

EN LA MIRA 

En las iniciativas de ley también se propone la creación de la Comisión Nacional de Energía (CNE) que entre sus funciones estará supervisar la cadena logística de gas natural y productos petrolíferos; brindar asistencia técnica a la Secretaría de Energía; monitorear tarifas de energía y subsidios; así como vigilar el mercado eléctrico mayorista.

Sheinbaum promete que sus leyes secundarias sean la salvación de Pemex y CFE ante sus respectivos aprietos y declives, a la vez, que las empresas energéticas vuelvan a ser del pueblo. Una apuesta muy ambiciosa pero urgente para evitar el colapso del servicio público.