Patricia González

En previsión que no llegaran los aranceles de Estados Unidos a México, la presidenta Claudia Sheinbaum se preparó con su llamado “Plan” B ante la decisión arbitraria del presidente estadounidense Donald Trump, quien efectivamente cumplió su palabra el sábado pasado de imponer aranceles del 25 % contra los productos mexicanos.  

La mandataria mexicana respondió el primero de febrero con medidas arancelarias y no arancelarias hacia el país vecino, pero sin dar pormenores de estas. No obstante, Sheinbaum siempre ha confiado en el poder del diálogo como ha dicho en sus mensajes, y lo utilizó para evitar una guerra comercial y la confrontación diplomática.  

La estrategia de la Presidenta mexicana resultó eficaz. Ayer dio la noticia de que los aranceles fueron pausados por un mes a partir de ese día, gracias a un acuerdo que llegó con el mismo Trump durante una llamada telefónica. Sheinbaum calificó como “bueno” el diálogo y subrayó que se hizo con respeto del republicano a la relación bilateral y la soberanía.   Más que un diálogo, se trató de una negociación entre ambos partes, con el fin de haber un ganar-ganar. Entre la serie de acuerdos que establecieron fue que México reforzó su frontera norte con 10 mil elementos de la Guardia Nacional de forma inmediata para evitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos, en especial el fentanilo.

Por su parte, EEUU se comprometió -por primera vez- a trabajar para evitar el tráfico de armas de alto poder hacia México, ya que si en algo podemos señalar con seguridad a aquel país, es que equipa a los cárteles criminales mexicanos poder destructivo, lo cual les ha permitido toda esta violencia que actualmente aqueja a nuestro país…y que también repercute en Estados Unidos. 

Asimismo, acordaron trabajar juntos en los temas de interés común como migración, seguridad y comercio. Incluso, Sheinbaum asegura que le platicó a Trump sobre la campaña implementada en México contra el consumo de drogas y el fentanilo, en la cual se interesó Trump y pidió que se la compartiera. Como se sabe, EEUU no tiene una campaña efectiva.

En tanto, Trump la cuestionó sobre lo que él considera un déficit comercial de EEUU frente a México. Sheinbaum le respondió que no había tal, sino que se tiene un acuerdo comercial que funciona como alternativa para competir contra China y otras naciones del mundo. Ahora la incapacidad de EEUU para competir en materia de exportaciones resulta un pretexto para el proteccionismo. Lo que Trump dijo que espera en un mes es que con estos acuerdos con México se puedan apreciar buenos resultados tanto para el pueblo estadounidense como para el pueblo mexicano, como lo aseguró Sheinbaum. El imprevisible Donald Trump confirmó ya este pacto y destacó el despliegue militar de la Guardia Nacional a la frontera que conecta ambos países. 

EN LA MIRA

El tratado de libre comercio (T-MEC), que ha permanecido durante 30 años con la integración de tres naciones, continúa en juego, pues los aranceles están detenidos, más no eliminados. Ya se los aplica Trump a Canadá.  México y EEUU tienen una de las relaciones comerciales más estrechas del mundo y un desacuerdo puede quebrantarlas. Recordemos que más del 80% de las exportaciones mexicanas van dirigidas a EEUU. Los aranceles de Trump también afectarán a la economía gringa.