Eramos Marín Villegas

Los 54 años de trabajo periodístico del diario Avance invitan a la reflexión. Los medios regionales acercan a los lectores el entorno nacional y registran las peripecias locales. Se trata de una función de primer orden para la convivencia social. Por ello, mis felicitaciones a directivos y trabajadores de Avance, que emprenderán una aventura digital (nuevo portal web) a partir del miércoles 12 de noviembre. Adaptarse a los tiempos, flexibilizar formatos y contenidos son señales de periodismo inteligente: responsabilidad social en el registro de la historia de los inmediato para la consulta diaria y testimonio para el futuro

En 54 años hemos visto el desarrollo vertiginoso de los medios masivos, la irrupción digital, la expansión de plataformas de información y la creciente demanda de profesionales capaces de interpretar, analizar y producir mensajes en un entorno complejo y dinámico. Se requiere actividad intensa para seguir la huella de hechos significativos, pues Tabasco ha jugado un papel central en las transformaciones que se viven.

El diario Avance fue escuela, en área de redacción, de manera empírica y talacha diaria, se lograba dominar los géneros periodísticos (nota informativa, entrevista, reportaje, crónica y columna de opinión) con visión crítica y objetiva. Esta actividad de formación lo siguen haciendo, ahora con la presencia virtual, acorde a tiempos de internet, redes sociales e Inteligencia Artificial.

 Los diarios de larga trayectoria como el Diario Avance son instrumentos indispensables para el debate y la convivencia respetuosa. También, tienen la responsabilidad en el ejercicio de la palabra pública. Conectar con las nuevas generaciones de lectores. Palabra que explica es información que forma opinión para la toma de decisiones en la vida diaria. 

La comunicación del siglo XXI enfrenta desafíos inéditos. Los procesos de digitalización modifican radicalmente la producción, difusión y consumo de información.  En este sentido, los nuevos colaboradores del diario Avance deben ser profesionales que dominen el modelo de periodismo clásico y la dinámica de plataformas digitales: es vital saber gestionar contenidos audiovisuales, narrativas y análisis de Big Data, mostrar capacidad ética y técnica para distinguir entre información veraz y desinformación. Por ello, la formación de nuevos cuadros debe darse en el marco de un mundo interconectado. Los medios regionales deben ser puente al mundo, al igual que las universidades. Ya no existen islas: ya no hay proyectos pequeños, encerrados en el conformismo antaño provinciano.  

Periodismo y comunicación no se entienden sin una buena dosis de pasión: periodismo y comunicación son más que un conjunto de técnicas. Hay que comprender a los otros vía diversidad de lenguajes, tender puentes y propiciar diálogos significativos. De ahí la importancia de nuevos proyectos virtuales de información, que propicien reflexión entre la población joven, por ejemplo. De ahí los esfuerzos de difusión cultural que deben realizar las empresas periodísticas, para conectarse con experiencias que dimensionan el poder del lenguaje: palabras, imágenes, sonidos que construyen la interacción humana.

Periodismo y comunicación, desde enfoques regionales, son puentes de entendimiento hacia el mundo, motores de cambio y herramientas para construir una sociedad más justa y democrática.