El escritor y amigo de Avance-Tabasco, Miguel Ángel Ruiz, nos da un bosquejo de la personalidad de nuestro asesor editorial

Miguel Ángel Ruiz Magdonel

A orillas de este Grijalva nuestro, surgió en la década de los ochenta una figura que no solo documentó el pulso cultural de la región, sino que lo impulsó con la fuerza de un sociólogo convertido en poeta de la acción: Lácides García Detjen. Un escritor, sociólogo, promotor cultural y académico cuya labor trascendió el papel para convertirse en un catalizador de identidades. Lácides fue un constructor. Su legado, tuvo un núcleo original: el Diario Avance Tabasco, este gran diario que hoy cumple 54 años, donde él fundó y dirigió el Suplemento Tabasco en la Cultura —un faro que iluminó la literatura regional durante los ochenta y se proyectó hasta los albores del siglo XXI. 

Imaginemos los ochenta en Tabasco: una década de efervescencia pospetrolera, donde el boom económico del oro negro chocaba con la sequía cultural del sureste mexicano. El centralismo de la Ciudad de México devoraba narrativas periféricas, relegando a Tabasco a estereotipos de inundaciones y caciquismo. 

En este contexto, García Detjen irrumpe como un hereje benévolo. En 1982, funda el Suplemento Tabasco en la Cultura en las páginas del Diario Avance Tabasco. No era un apéndice decorativo; era una rebelión tipográfica. Bajo su dirección, el suplemento devino en un espacio semanal de 4 hermosísimas  páginas que publicaba ensayos, poemas, cuentos y crónicas de autores tabasqueños emergentes: Ramón Bolívar, Ciprián Cabrera Jasso, Teodosio García Ruiz,  entre otros. “La cultura no es lujo, es arma contra la amnesia”, declaraba en su editorial inaugural, un manifiesto que resonaba como un grito de Pellicer en la selva. Incisivamente, este suplemento no solo registró; transformó. Enriqueció la vida cultural y literaria de Tabasco, y por supuesto, la del sureste del país. Lo acompañaron en esa empresa Jorge Lamoyi, el mismo Ciprián Cabera Jasso, Francisco Javier Pacheco, y otras importantes figuras artísticas.

La importancia de García Detjen no yace en volúmenes sino en su rol como detonador. El Suplemento Tabasco en la Cultura fue un Big Bang literario: generó redes que alimentaron el Premio Nacional de Poesía Tabasco (1985) y antologías como Voces del Grijalva (1990). Incisivamente, en una era de globalización que diluía lo regional, García Detjen forzó el diálogo, construyó comunidad, impulsó generaciones que hoy evocamos su nombre y su legado. Felicidades a Diario Avance por un aniversario más. Larga vida.