Patricia González
El 28 de este mes habrá elecciones en la máxima casa de estudios de los tabasqueños, se decidirá quién será el nuevo dirigente del Sindicato de Profesores e Investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (SPIUJAT). Aunque la convocatoria conmina a los participantes de este proceso que se llevará a cabo en los 41 centros de votación distribuidos en todas las divisiones académicas que conforman esta casa de estudios, a que se conduzcan con transparencia, hay quienes exigen garantías de equidad pues aseguran ver unas elecciones viciadas.
Como en todo proceso, existe polémica. Hay quienes aseguran que la estructura interna de la actual dirigencia encabezada por Melchor Hernández opera para que en las próximas votaciones también influyan en otros procesos universitarios como las elecciones de las sociedades de alumnos en las divisiones académicas, hechos que beneficiarían claramente al actual dirigente, quien busca relegirse por tercera ocasión en el cargo que los profesores universitarios votarán en la fecha arriba mencionada.
Esto se quiere lograr a través de la integración de planillas únicas, lo que ha inconformado al alumnado de la División Académica de Educación y Artes (DAEA), principalmente, ya que esto evitaría una participación abierta, lo cual contraviene la vida democrática estudiantil en la UJAT.
Existen grupos de profesores universitarios que están preocupados porque han visto en la actual dirigencia, que lleva dos periodos a la cabeza del SPIUJAT, que en todo este tiempo no ha habido ninguna cercanía con la base académica, al contrario: se quejan que quien dirige este sindicato solo toma decisiones influidas también por grupos políticos externos a la universidad.
Pero además de esas denuncias, los sindicalizados señalan que la vida académico-universitaria se ha visto afectada en áreas que han caído en un retroceso, como es la atención y el deterioro en los servicios médicos, aquel que hace apenas unos años era de los mejores para cualquier grupo de agremiados sindicales y de lo que la plantilla académica de la UJAT sentía confianza plena.
Algunos profesores desencantados se limitan a decir que “para qué buscarle tres pies al gato si ya se sabe cómo son las cosas cuando vienen elecciones en su sindicato”. Y es que ellos conocen muy bien cómo son las cosas internas en cuestión, pues aseguran que la intermediación de terceras personas impiden un diálogo directo con la autoridad sindical, lo que resulta en la falta de atención a la agenda académica-sindical, y que también esto ha sido parte de la problemática que ha creado un ambiente de estancamiento.
Sin embargo, son los propios universitarios quienes deben decidir, sin interferencias el futuro de sus agrupaciones sean sindicales, académicas o estudiantiles. Cualquier posición debe expresarse en el diálogo, las razones y los votos. Ahora en el SPIUJAT debe realizarse un proceso que no ponga en duda los resultados, y se tome en cuenta verdaderamente a todos los aspirantes.
Así como se anunció que el actual dirigente registraría una planilla, hizo lo propio la doctora Margarita Rodríguez Falcón, quien también había adelantado la necesidad de una renovación sindical. Ojalá que el gremio académico ponga el buen ejemplo al alumnado de la UJAT y sepa defender sus derechos en las urnas electorales en próximos días.