Patricia González/Desde el Cristal
El sistema de Salud en nuestro país ha sido muy complejo y durante décadas tan solo era un botín que por sus recursos millonarios lo fueron saqueando. Como algunas otras instituciones que aun perduran, no pudieron destruirla por completo pero sí le hicieron mucho daño.
Veamos el ejemplo del Isset en Tabasco, donde varios sexenios se le vio como la caja chica de los funcionarios y hasta el sexenio del priista Andrés Granier Melo quienes estuvieron al frente se auto-ajudicaron pensiones millonarias. Hoy el Isset está quebrado y será muy difícil volver a levantarlos.
Desde que los funcionarios se dieron cuenta que la salud pública podía ser un negocio bien remunerable, como lo es en el país vecino, se dieron a la tarea de destruir un sistema que al inicio benefició a sus derechohabientes.
Pero cuando los políticos tomaron el control en la venta de medicinas y otros servicios relacionados con el ramo, así como también el sistema de pensiones de los trabajadores afiliados, la voracidad, la ambición y los más bajos instintos de las élites se escudaron en una noble institución para enriquecerse impunemente. La salud de las personas, su bienestar eran lo de menos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado la creación del Servicio Universal de Salud, el Estado reorganizará este servicio a medida que se integren los ciudadanos mexicanos y cuidar de sus vidas de una manera más sistematizada. Años atrás el sistema tuvo buenos hospitales, con especialistas capaces, los recursos económicos eran abundantes, pero los resultados o el impacto que fue causando en la ciudadanía era desigual, injusto y discontinuo.
Es por eso que lo que se busca es que los servicios no funcionen como islas, que sean parte de un mismo proceso de cuidados para ser más eficiente a la hora de atender a los derechohabientes.
Este servicio universal está diseñado para que en cualquier parte de nuestro país se pueda atender a cualquier persona sin tener que interrumpir sus procesos de atención, dar un seguimiento adecuado a través de una homologación de criterios sin importar si el derechohabiente pertenece o no a tal o cual sistema de salud de acuerdo a su condición laboral o a la institución a la que esté afiliado, que la atención o el seguimiento no sea interrumpido entre un nivel institucional u otro.
Esto dará inicio con la emisión de una credencial única que permitirá poner orden en el acceso al reconocer a las personas dentro del sistema, que se integre progresivamente a los servicios específicos.
Esto quiere decir que un paciente que tiene un expediente abierto en el Isset podrá asistir a una clínica del IMSS-Bienestar y cuya digitalización de la información facilitará el seguimiento fuera del estado si así se requiriera, ya que su historial clínico viajará siempre con él. Así, el medico que trate a esta persona no tendrá que iniciar un expediente desde cero, sino que solo dará continuidad al existente.
EN LA MIRA
Ojalá que se concrete el proyecto de atención a la salud con calidad y calidez, y se atiendan los procesos tanto de curación como otros que pueden ser preventivos. Que las detecciones de enfermedades se hagan a tiempo para tratar y acompañar a los pacientes.
El Sistema Universal de Salud busca mayor cobertura pro sobre todo la igualdad. Que una persona de la sierra chiapaneca reciba la misma atención de una que reside en una ciudad y que su calidad de vida mejore.