Patricia González/Desde el Cristal

La ambición por el poder y el dinero tienta a quien menos se espera. El pueblo vota y otorga la confianza a quien se acerca y camina aparentando ser una persona honesta. Recientemente, gracias a la Operación Enjambre implementada por el gobierno federal, al alcalde de Tequila, Jalisco. Con esa estrategia se busca la desarticulación de la corrupción en cualquiera de los tres niveles de gobierno y caiga quien caiga.

Diego Rivera Navarro, quien ganó la alcaldía de Tequila con las siglas de Morena creyó que podía hacer de las suyas sin que se le castigara por sus reprobables actos. 

Al edil se le acusa de encabezar un grupo de extorsionadores en el que se encuentran tres colaboradores del mismo ayuntamiento: Juan Manuel Pérez Sosa, director de Seguridad Pública; Juan Gabriel Toribio Villarreal, director de Catastro y Predial; e Isaac Carbajal Villaseñor, director de Obras Públicas.

Pero no es el único alcalde que ha sido detenido con la Operación Enjambre. En Santo Tomás de los Plátanos (Tenango del Valle, Méx.), un matrimonio huyó en plena toma protesta: María del Rosario, expresidenta municipal y Güicho Hernández (alcalde del PTI-PAN-PRD) que huyó para no ser arrestado pues se les acusa por vínculos con el crimen organizado. En Texcaltitlán, el director de Seguridad Pública, Isidro Cortés Hernández, se quitó la vida antes de ser arrestado también por tener vínculos con el crimen organizado. 

En Amanalco, una exalcaldesa conocida como María Elena “N”, fue condenada a 70 años de cárcel por haber participado en el homicidio del exsíndico Miguel Ángel Lara y su escolta. La exalcaldesa pertenecía al partido Movimiento Ciudadano. 

En los operativos han caído muchos funcionarios, de diferentes partidos políticos. Morenistas, priistas o panistas, todos han sido capturados y eso es lo que los ciudadanos quieren, que no haya más impunidad, que no se proteja a nadie. En el caso del exalcalde de Tequila la presidenta ha sido enfática: “No se protegerá a nadie”. No importa el rango del político o funcionario público, se debe predicar con el ejemplo de que no se repetirán más los vicios del pasado. 

Senadores, líderes partidistas, diputados, gobernadores, alcaldes, síndicos, secretarios, directores, etcétera, no se debe proteger a nadie en realidad. 

El alcalde de Tequila sumaba varias denuncias, no sólo por las que se mencionaron arriba, sino también por acoso laboral y hostigamiento hacia tres regidoras dentro del mismo gobierno municipal. 

Tal vez creyó que podía seguir actuando impunemente, que por ser funcionario público nadie se atrevería a enfrentarlo. Hoy la gente está más politizada y no será tan fácil que quienes piensan que les será más fácil abusar del poder sin que haya consecuencias, serán protegidos. No si la gente reclama y pide justicia. 

A los que aspiran por un puesto público dentro del gobierno les debe quedar claro que el influyentismo ya no funciona como antaño, cuando reinaba el autoritarismo de un solo partido político. 

La presidenta Claudia ha dado muestras que tiene un compromiso muy claro,  hoy se gobierna de la mano del pueblo y la estrategia de la Operación Enjambre que encabeza Omar García Harfuch se está haciendo cargo de aquellos funcionarios que no acostumbran respetar las leyes y se aprovechan del cargo que el pueblo les ha otorgado.