Patricia González/Desde el Cristal

En el Senado de la República se ha aprobado la jornada laboral a 40 horas de trabajo semanales, las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; de Trabajo y Previsión Social; y de Estudios Legislativos del Senado de la República aprobaron por unanimidad. Solo falta que la otra cámara legislativa apruebe también la reforma al artículo 123 constitucional. 

Estas reformas buscan beneficiar a la clase trabajadora, mejorar su bienestar no solo económico sino también el de la salud pública. 

Se considera que los cambios que se incluyen en esta reforma aumente la productividad y la eficiencia laboral de los trabajadores, que se reduzca el estrés ya que nuestro país presenta uno de los índices más elevados en esta materia. 

Por supuesto el salario se debe mantener íntegro, además de que el trabajo en horas extraordinarias se pagará al 100% y éstas no excederán las 12 horas; y si el número de horas se excede el patrón tiene que pagar el 200% del salario ordinario a sus trabajadores. 

Estos serán derechos establecidos en la Carta Magna y se harán cumplir gradualmente, antes, por supuesto, se irán haciendo adecuaciones y correcciones para que haya un equilibrio entre la relación trabajador-empleador, que todo se lleve a cabo dentro del marco de la ley.

Por supuesto este tipo de iniciativas genera incomodidad entre quienes se resisten a que los trabajadores se vean beneficiados y se les dé la oportunidad de tener una mejor calidad de vida. 

Como podemos suponer siempre habrá resistencias y éstas son secundadas por aquellos partidos políticos que sólo abogan por el beneficio de las élites que gobernaron nuestro país por más de treinta años y a los que la clase trabajadora nunca les interesó. Sin embargo, con el cambio de régimen llevado a cabo en el 2018, por el que la gente votó, está dando resultados. 

De primera mano estas reformas van por buen camino, llevan un buen rumbo. Corresponde que la propuesta que se haga se avale y sea respaldada en la Cámara de Diputados.

Esta reforma laboral se llevará a cabo gradualmente hasta cumplir su totalidad como considera el proyecto de ley hasta el 2030, por lo que de ser aprobada su vigencia entraría a partir del primero de enero del 2027; es decir, en 2026 se mantendrían las 48 horas, en 2027 sería de 46, en 2028 se reduciría a 44, en 2029 deben ser 42 y en el 2030 se alcanzaría el tope de las 40 horas. 

Esto ayudaría a las adecuaciones que son necesarias en los lugares de trabajo para que la transición se adapte a los trámites legales entre los empleados y empleadores. 

EN LA MIRA

Las pugnas partidistas se intensificarán, porque ya se sabe que cuando se busca beneficiar al pueblo los partidos de derecha buscan frenar a toda costa los cambios que no les conviene políticamente. 

Un ejemplo es el partido Movimiento Ciudadano (MC), en esta organización política sus líderes no hacen más que montarse en una propuesta que ellos al principio reprobaban de acuerdo con las tendencias que marcan el PRI y el PAN. 

Sin embargo, al darse cuenta de que estas reformas son benéficas para una gran mayoría de ciudadanos han optado por negar que ellos sean parte de esa derecha que miente para llegar al poder. 

El juego político y el oportunismo no faltan, no obstante la gente ya no se deja engañar y sabe quién verdaderamente está de su lado.