Patricia González/Desde el Cristal

Todo lo que suene a campaña y beneficio para los institutos políticos es “bienvenido” rumbo al 2027. Así que, el Partido Acción Nacional (PAN) en Tabasco ya lanzó una campaña para que sus carteras a diputados locales y federales, así como las alcaldías, las ocupen “candidatos ciudadanos”. Y para ello buscan “ciudadanos honestos”. ¿Acaso no confían en sus correligionarios? ¿O es que ya se dieron cuenta que no son competitivos? Los blanquiazules chocos, que no pasan de los 800 integrantes inscritos en dicho partido, aseguran que en las próximas contiendas electorales los panistas que aspiren a puestos populares “no serán los mismos de siempre”. Esto declaró el vocero representante electoral del PAN en la entidad, Esvi Cabrera Reyes.

Aunque el PAN en la actualidad no es bien visto a nivel nacional por representantes como la senadora Lilly Téllez, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, la excandidata a la Presidencia de la República, Xóchitl Gálvez; otros personajes como el senador Ricardo Anaya Cortés o el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien no se encuentra en el país por acusaciones de tener nexos con el crimen organizado y por otros cargos; o el “cártel inmobiliario” en la Ciudad de México, ahora apela a una “transformación de fondo”. 

Parecería una contradicción que un candidato ciudadano aspire con ese título a un escaño popular pero como candidato de un partido político. 

¿Y si el hipotético candidato ciudadano triunfara en las campañas, no se ceñiría a fuerza a los estatutos del PAN? ¿O lo que realmente le interesa al PAN es no perder las prerrogativas para sobrevivir como le sucede a su aliado en batallas opositoras, el PRI?

Según el PAN choco podrá participar “cualquier persona” pero que “tendrán filtros”; lo que en realidad buscan que sean candidaturas competitivas según las encuestas que se proyectan dentro de ese instituto político. 

Mientras las encuestas panistas en Tabasco no las realice Massive Caller, la cual vaticinó siempre el triunfo de Xóchitl Gálvez en las elecciones del 2024 y en otros procesos anteriores, y que le restan precisamente credibilidad a estos métodos de medición. 

Hay que ver si el nuevo modelo para las candidaturas del PAN realmente trae “nuevos rostros” y no sea la conocida simulación que emplea el viejo sistema político mexicano. Hoy en Tabasco tenemos un “Nuevo PRD” con los dirigentes que permanecen después de la debacle del 2018 bajo el liderazgo nacional de los Chuchos, y seguramente habrá en Movimiento Ciudadano (MC) candidatos que la ciudadanía “no conoce” porque este es un partido de “jóvenes” propuestas…ya conocidas. Y qué decir del Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), los valientes aliados del partido en el poder, mismo que también tendrá que ser cuidadoso con las cartas que jugará en las próximas elecciones si no quiere perder lo ya ganado. 

EN LA MIRA

Los partidos políticos deberían tomar en serio su papel. Ya conocen cómo reaccionan los ciudadanos ante el hartazgo que por las malas administraciones. 

Aunque el PRI logró mantenerse en el gobierno por más de siete décadas, en la actualidad, y sobre todo en las intermedias del 2021 y las presidenciales del 2024, se vio que no hay nada escrito si los partidos políticos creen que a pesar de no trabajar y no cumplir al pueblo, este será sumiso y los seguirá tolerando.