Patricia Gonzalez/Desde el Cristal
Acaba de conmemorarse el Día Nacional del Libro…y la lectura.
La empatía es la capacidad de identificarse con alguien o compartir sus sentimientos, se-gún lo define la Real Academia Española. O es el sentimiento de identificación con algo o alguien. ¿Somos capaces de compartir la oscuridad? Sí, parece sencillo porque podemos distinguir entre la luz del día y su ausencia casi total en la noche. Sin embargo, ¿sabemos qué experimenta alguien que desde su nacimiento no ha percibido más que oscuridad y que ha tenido que aprender la forma de las cosas que le rodean y guiarse sólo por el tacto y los demás sentidos excepto el de poder distinguir los colores que nos ofrece el universo?
En el Programa Nacional de Salas de Lectura de Tabasco dio inicio una serie de talleres que se imparten en la Biblioteca Pública del Estado “José María Pino Suárez”, en la que participan voluntarios mediadores de lectura preocupados por llevar los libros a quienes tienen alguna debilidad visual o pérdida total de la visión, a través de la capacitación de lectura y escritura en el Sistema Braille.
“Leer sin ver también es posible”, reza una frase de la sala inclusiva que lideran Luz del Carmen Solís Sarabia, Rosa Margarita Núñez Martín y Luis Antonio Hernández Calzada. Son los encargados de instruir a los mediadores de lectura en el aprendizaje de este sistema que utilizan las personas con discapacidad visual para comunicarse y recibir información. Los capacitadores, al hacer conciencia, opinan que es necesario que la sociedad se involucre en este tema que es muy sensible y que debe ser inclusivo a través de la empatía.
Cualquier persona interesada en promover la inclusión puede acudir a este espacio público y sin costo alguno.
Familiares, docentes, amigos, voluntarios y servidores públicos pueden aprender este sistema de comunicación para interactuar con las personas débiles visuales y entender que el mundo en el que habitamos es un espacio com-partido.
Los mediadores de lectura del PNSL Tabasco, a través de su coordinadora, la maestra Guadalupe Díaz Martínez, se preparan en este sentido pues el fomento a la lectura que realiza la presidenta Claudia Sheinbaum con el apoyo de los gobiernos estatales debe llegar a todos. Hay una posibilidad de contar con mediadores y voluntarios preparados para recibir en sus salas a quienes padezcan tipo de discapacidad visual.
Los lectores y divulgadores de la lectura en Tabasco se alfabetizan para que puedan atender a personas con discapacidad visual y adentrarlos en el mundo literario.
Hace unos meses el director de la Biblioteca Pino Suárez, Ervey Castillo Alcudia, llevó a cabo una actividad con personas que no poseen visión; leyeron una breve antología de poemas de Carlos Pellicer, y lo hicieron de una manera tan emotiva que los invitados se conmovieron y también participaron en la lectura. Se hicieron propuestas para repetir ésta y otras actividades en el ámbito cultural de aquel recinto.
EN LA MIRA
Enhorabuena por quienes están aprendiendo el Sistema Braille, mismo que terminará hasta el último sábado de este mes. Bienvenidas sean las iniciativas que incluyen a las demás personas, bienvenidas las políticas públicas y en el interés de hacer llegar el hábito de la lectura a todos los tabasqueños. Treinta años del Programa Nacional de Salas de Lectura en Tabasco está rindiendo frutos.