Patricia González/Desde el Cristal

La educación en México ha sido uno de los sectores que más a resentido los cambios de las administraciones federales y que decirles de las estatales. Una muestra de ello, es la posición que ocupa en los rankings educativos mundiales. Las matemáticas, lectura y ciencias no ha sido lo nuestro. 

En cada cambio presidencial, llega un nuevo secretario de Educación, con su propio plan de trabajo y sus estrategias –si es que las tiene-. 

Hace a un lado el trabajo de su antecesor, un error que se ha mantenido de manera permanente, porque no hay una evaluación del plan y programa aplicado. Lo trabajado va al archivo muerto. 

Algo dicho por los propios profesores. Este sexenio a cargo de Morena, no ha sido la excepción, aunque supuestamente se le está dando seguimiento a lo iniciado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, la Nueva Escuela Mexicana (NEM), que como todo proyecto, ha tenido sus pro y sus contras. Hoy en día al interior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), hay discrepancias. Por ejemplo, y de acuerdo a lo difundido en la cuenta X de Marx Arriaga, quien funge como director general de Materiales Educativos de la SEP, ha convocado a la creación de una nueva organización educativa con estructura propia, es decir, al margen de la propia SEP. 

Señalan que acusa que la actual conducción del sistema educativo mexicano que encabeza todavía Mario Delgado Carrillo, mantiene y profundiza procesos de privatización en la educación pública. 

Pero además dice que en la Secretaría continúan operando políticas, programas y materiales que según el funcionario contradicen el Plan de Estudios 2022 así como los principios de la NEM, impulsada por López Obrador. Como era de suponer, hubo respuesta por parte de la SEP, que asegura que se esta fortaleciendo la educación pública con resultados y participación activa del magisterio. 

Rechazan además que exista un proceso de privatización del sistema educativo nacional. 

En el medio magisterial se rumoraba que Mario Delgado Carrillo dejaría la titularidad de la SEP y que el nombre de Marx Arriaga estaba entre los candidatos a suplirlo. 

La cuestión, pues es la misma de siempre, los amolados son los maestros que se las tienen que averiguar como puedan para sacar adelante a la niñez mexicana. Se supone que los cambios siempre deben de ser para beneficio, pero en educación, han sido para retrocesos. 

Si recordamos como era el sistema educativo nacional hace unos treinta años, había inversión, los maestros eran dotados de mucho material didáctico para trabajar los contenidos, una maravilla para las escuelas multigrado, como olvidar los famosos Rincones de Lecturas, que incluía colecciones de libros para todos los niveles de educación primaria. 

Hoy en día, los libros de texto traen ligas para que los alumnos consulten en internet, los más abusados realizan el copia y pega para entregar las tareas. ¿Cómo se va a fortalecer el hábito de la lectura? Y para que le sigo. En fin, veremos como termina el desacuerdo Delgado-Arriaga…