Patricia González/Desde el Cristal
Es horrorosa y a la vez indignante la acción que puede observarse en el video que circula en Instagram donde un agente de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Mineápolis dispara tres veces contra la escritora Renee Nicole Good, quien falleció tras los impactos recibidos. Tenía 37 años de edad y era madre de tres hijos que ahora son huérfanos por la terrible violencia que se desata diariamente por las redadas contra inmigrantes.
El presidente Donald Trump dijo que Renee Nicole Good era “una agitadora profesional que habría atropellado al agente del ICE que actuó en defensa propia”, secundado por la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem.
Es una actitud sintomática de las autoridades federales: mentir. Ni siquiera los propios ciudadanos estadounidenses están seguros y corren un grave peligro con las redadas ordenadas por Trump contra cualquier tipo de manifestaciones en cualquier ciudad de aquel país.
Las imágenes son muy claras, las declaraciones del presidente Trump y su secretaria de Seguridad se quedan sin argumentos.
La violencia en el vecino país del norte es real y se ha volcado contra quienes no estén de acuerdo con las políticas anti inmigrantes y la política exterior hacia las demás naciones del continente americano y del resto del mundo. Es la ley del más fuerte y abusivo la que prevalece.
Las protestas y el repudio contra el ICE y sus agentes no se hicieron esperar en aquella ciudad estadounidense. “Lárguense de Mineápolis”, arremetió el alcalde Jacob Frey contra las autoridades federales de inmigración.
“No representan la seguridad para los ciudadanos sino todo lo contrario, alguien ha muerto”, reclama. “No los queremos aquí”.
Estamos en el apocalipsis de un imperio, decadente, que no respeta a sus propios ciudadanos. ¿Es la reencarnación de Nerón en pleno siglo XXI? ¿Es ese emperador el que libera a los demás países de dictaduras y tiranías? A la vista de todos, la impunidad es la que lidera las acciones que vemos contra los ciudadanos como sucedió con la poeta Renee Nicole.
Es la impunidad de quien a pesar de poseer un expediente judicial lidera el país más poderoso del mundo. El poderoso no es culpable de nada, se equivoca, sí, pero es él quien manda.
Eso es precisamente el terrorismo doméstico, el que se ejerce a través de las autoridades locales de un país. Y ahora este el país que “respeta la democracia y la libertad” quien muestra su verdadero rostro, aunque los agentes del ICE usen máscaras. Las calles donde los ciudadanos corren el riesgo de ser tratados como criminales.
EN LA MIRA
El gobernador Javier May anunció al término de 2025 que este año redoblaría sus esfuerzos en el denominado “gobierno de territorio”. Su objetivo es cubrir los casi 200 Centros Integradores para acercar al pueblo los servicios y obras públicos, como una manera de democratizar el uso del presupuesto y arraigar a las familias en sus comunidades.
Sus colaboradores, sobre todo los miembros del gabinete, no se deben distraer en aspiraciones político electorales adelantadas; la primera obligación, ya lo ha dicho May Rodríguez, es atender las necesidades de la gente, que nadie se quede atrás ni se quede afuera.