Por Felipe Hernández/Avance
Cada 28 de enero, desde hace 45 años, se conmemora el Día Internacional de la Protección de Datos Personales, una fecha que busca generar conciencia sobre el cuidado de la información que compartimos a diario en entornos digitales, pues en una sociedad cada vez más conectada, los datos se han convertido en parte esencial de la vida cotidiana.
La elección de este día surge por conmemoración de la apertura a la firma del convenio 108 en 1981, una iniciativa del Consejo de Europa, la cual es reconocida como el primer tratado internacional sobre la protección de datos.
Proteger los datos personales no solo implica medidas técnicas, sino también conocimiento y responsabilidad por parte de las personas usuarias, navegar por el ciberespacio de manera segura requiere entender qué información se comparte y con quién.
Uno de los mayores retos actuales es el de la Inteligencia Artificial Generativa, estos sistemas utilizan grandes volúmenes de datos, lo que incrementa los riesgos para la privacidad. Además, la falta de claridad sobre cómo toman decisiones puede generar desigualdad o discriminación.
En América Latina se han registrado avances en materia legislativa respecto a la IA para fortalecer la protección de la información personal. Algunos países como Perú, Uruguay, Chile han actualizado sus leyes para adaptarlas a los nuevos desafíos tecnológicos. Sin embargo, aún existen regiones, como lo es el caso de México, donde los marcos legales son limitados o están en proceso de desarrollo.
Conmemorar el Día Internacional de la Protección de Datos Personales es reflexionar sobre el valor de la información que se comparte a diario. En un entorno digital en constante crecimiento, proteger los datos significa cuidar la privacidad y la identidad, por eso adoptar hábitos responsables y exigir un uso adecuado de la información es clave para un espacio digital más seguro.
