Foto: Inteligencia Artificial

Por Felipe Hernández/Avance

Hoy 30 de enero, miles de escuelas en el mundo recuerdan el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, una jornada dedicada a promover valores como el respeto, la tolerancia y la convivencia pacífica entre niñas, niños y jóvenes.
Esta conmemoración nació en 1964 como una iniciativa educativa independiente y voluntaria, impulsada desde la sociedad civil, con la intención de fortalecer una educación basada en la solidaridad, la concordia y el respeto a los derechos humanos dentro del aula escolar.
El Día Escolar de la No Violencia y la Paz fue reconocido oficialmente años después por organismos educativos y, finalmente, por la Organización de las Naciones Unidas en 1993, al vincularse con el aniversario luctuoso de Mahatma Gandhi, referente del pacifismo.
La fecha también conmemora a Gandhi, líder social y político de India, asesinado en 1948, quien defendió la no violencia como forma de resistencia pacífica frente a la injusticia, una filosofía que hoy inspira actividades escolares centradas en diálogo y empatía social.
El mensaje central que se promueve en las aulas es: el amor universal supera al egoísmo, la no violencia es preferible al uso de la fuerza y la paz representa un camino más justo que la guerra armada.
Cuando la ONU proclamó el Decenio Internacional para una Cultura de la Paz en 1998, esta jornada ya se realizaba en numerosos países, demostrando su permanencia y la importancia de educar para construir sociedades más pacíficas justas.
Con el paso del tiempo, el Día Escolar de la No Violencia y la Paz se ha convertido en un referente educativo global, recordando que la enseñanza no solo transmite conocimientos, sino también valores esenciales para una convivencia respetuosa diaria constante.
Así, cada escuela que se suma a esta conmemoración reafirma su compromiso con la formación integral del alumnado, apostando por la paz, el respeto y la no violencia como bases para un futuro más humano justo solidario incluyente consciente colectivo.