Patricia González/Desde el Cristal

Ayer fue inaugurada en la Biblioteca José María Pino Suárez la exposición “Andrés Iduarte, de vuelta a casa”, donde también se llevó a cabo un conversatorio acerca del escritor tabasqueño en que participaron el director de Diario Presente, Víctor M. Sámano Labastida, y uno de los responsables del Archivo Municipal de Centro, Javier Camas, acompañados por el director de la biblioteca, Ervey Castillo Alcudia. En la inauguración de este evento estuvieron presentes la subsecretaria de Cultura estatal, Karla Garrido Perera, y la directora de la Red de Bibliotecas Rocío Puente Garza.

La exhibición cuenta con objetos que pertenecieron a don Andrés Iduarte Foucher, el autor de Un niño en la Revolución Mexicana y una vasta obra bibliográfica poco difundida incluso en nuestro estado. Entre dichos objetos el visitante o usuario del recinto público podrá contemplar máquinas de escribir, medallas de honor otorgadas a este distinguido mexicano por su labor literaria e histórica no sólo en México sino en España y Latinoamérica; libros dedicados de puño y letra por el tabasqueño, así como distintas versiones del título mencionado arriba, fotografías y revistas, documentos personales y textos inéditos hasta ahora. 

Los artículos personales de don Andrés Iduarte fueron heredados a través de un testamento a nombre de Ervey Castillo, por Leonardo French Iduarte, sobrino del autor tabasqueño. Así que Castillo Alcudia es el guardián de la obra y algunas pertenencias del ilustre escritor que vivió y padeció los embates de la Revolución Mexicana y por decisión propia, también la Guerra Civil Española. 

Ya en El mundo primero, don Andrés Iduarte narra el asombro de aquel niño nacido el primero de mayo de 1907 y la niñez que vivió en San Juan Bautista, hoy Villahermosa, hasta su partida a otros estados de la convulsa República mexicana. Este primer texto con el que abre Un niño en la Revolución Mexicana nos muestra el panorama de Tabasco y la situación política imperante a inicios del movimiento revolucionario que le tocó vivir. 

Es necesario conocer nuestra historia porque en ella se encuentra inmersa la identidad de cada tabasqueño y la vida apasionada, que no está exenta de nostalgias y sinsabores descrita por Iduarte Foucher, también hallaremos el destino doloroso marcado por el exilio de la tierra madre a tan temprana edad del autor. Es necesario conocer el acervo intelectual y literario de un hombre que, a pesar de la lejanía y el silencio de su propia patria, supo avanzar y mantener el rumbo sin perder la congruencia de sus ideales y su amor por aquella antigua San Juan Bautista que siempre estuvo en su sangre y su pensamiento. 

EN LA MIRA

El conversatorio, llevado a cabo en un ambiente caluroso en una de las salas de la Biblioteca José María Pino Suárez, versó sobre la obra autobiográfica del tabasqueño, así como en las referencias que escritores contemporáneos hacen al trabajo intelectual de Iduarte Foucher y la necesidad de difundir este legado no sólo en su tierra natal sino en el país entero, ya que sus travesías literarias y sus relaciones humanas desarrolladas en varios países son una imperdible visión del mundo y la historia pasando por la dirección del Instituto Nacional de Bellas Artes y sus cátedras literarias como profesor en la Universidad de Columbia en Nueva York, y pueden ser materia de estudios que enriquezcan la cultura del pueblo de Tabasco.