Patricia González/Desde el Cristal
El caso del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es utilizado políticamente por la oposición del PRI y del PAN a conveniencia. Estos dos partidos políticos se sienten respaldados por el gobierno de Donald Trump y defienden a la gobernadora María Eugenia Campos en el caso de los agentes de la CIA. No es de extrañar que esto suceda y que la oposición haga como los gobiernos de Javier Milei, Daniel Novoa, José Antonio Kast, Nayib Bukele, Santiago Peña, por mencionar los más destacados, en atacar a nuestro país.
Olvidan los panistas el caso del exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, a quien la Fiscalía General de la República (FGR) acusa formalmente por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. García Cabeza de Vaca aprovechó el fuero gubernamental en su momento y gracias a los jueces comandados por la entonces presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña, logró evadir la justicia mexicana y se fue a radicar a los Estados Unidos.
De más está preguntarse por el interés del gobierno de Trump en este caso. Si indultó a Jorge Orlando Hernández porque le es útil para el golpeteo contra México y Colombia, ahora algunos panistas aparecen como útiles para tratar de desestabilizar el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Ya hay spots contra Tatiana Clouthier relacionándola con Rubén Rocha Moya, sus rivales en la contienda por la gubernatura de Nuevo León se atreven a llamarla “narcocandidata” basándose en las acusaciones que pesan sobre el exfuncionario sinaloense y nueve políticos más hechas por el Departamento de Estado del gobierno estadounidense. Si Morena no hace una limpia de personajes indeseables y no diseña una buena estrategia informativa para contrarrestar la propaganda negra que ya están usando PRI y PAN, principalmente, pagará las consecuencias en las elecciones del próximo año.
En México sabemos cómo se las gastan los partidos opositores, porque además apuestan a la desmemoria del pueblo. Ahí tienen a Alejandro “Alito” Moreno adjudicándose la petición de extradición de Rocha Moya por parte de Estados Unidos a las visitas que él y un grupo de legisladores han hecho a varios organismos internacionales acusando al Gobierno de México y a Morena de nexos con el narcotráfico. Pretenden ignorar los cargos que pesan sobre el exgobernador campechano y que se ampara, como García Cabeza de Vaca, en el fuero constitucional para no ser tocado por la justicia mexicana.
La derecha y la ultraderecha latinoamericana se alinean con la europea. El mismo gobierno israelí tiene las manos en los casos de México y Colombia. Se ha denunciado una estrategia mediática orquestada por la Casa Blanca con recursos de los gobiernos hondureño y argentino para intentar golpear al gobierno de la Presidenta mexicana y a otros personajes que pertenecen a las corrientes progresistas latinoamericanas.
EN LA MIRA
La presidenta Claudia Sheinbaum ha llamado a la unidad para defender la libertad y soberanía. Quienes acusan están obligados a probar, pero también nuestras autoridades deben actuar ante cualquier indicio para evitar darle argumentos a los enemigos. Morena tiene que demostrar que tiene temple para responder y no dejar pasar a los oportunistas dentro de sus propias filas.