Patricia Gónzalez

Hablar del diario Avance de Tabasco, es remontarme a más de treinta años atrás. Aún recuerdo mi llegada a la redacción del periódico, en ese entonces ubicado en la transitable Avenida México, en la colonia del Bosque. Una redacción pequeña que a diario recibía a los editores, a los reporteros y fotógrafos que a paso veloz llegaban, unos para teclear en las máquinas manuales las notas del día, y de vez en cuando una exclusiva, algo que al paso del tiempo se ha ido perdiendo, una verdadera pena. 

Mientras que los expertos de la lente se encerraban en su espacio, en su mundo obscuro buscando revelar con calidez y nitidez las fotografías, elegir las mejores que dejarían en el escritorio del director. 

En aquellos años, no había tanta tecnología, vaya que si nos hubiera ahorrado mucho trabajo, casi casi era como estar en la época de los Picapiedras, como ya mencioné máquinas manuales también para las y los editores, mientras que los formadores que se encargaban de hacer las páginas a tamaño real, primero imprimian, recortaban y por último pegaban las cabezas o titulares, así como el cuerpo de las notas y las fotografías. Luego se filmaban y se mandaban al área de prensa. 

La información nacional e internacional salía como pan caliente de una máquina conocida como Teletipo, por cierto, con un ruido engorroso y muy molesto. Las fotos de esas secciones, aunque suene risible, eran enviadas desde la Ciudad de México, por avión y se tenían que ir a buscar al Aeropuerto de Villahermosa, todos los días a la misma hora. Sin embargo, una de las ventajas de trabajar de esa forma, pues era que había más personal que hoy en día, ahora con los avances tecnológicos se sustituyen varias actividades que se realizan en la elaboración de un periódico. La técnica de elaboración y de impresión eran muy diferentes a las de estos tiempos.

Hace más de 30 años los periódicos eran un medio de comunicación tradicional, pero importantes, ciertamente eran dominados por el texto impreso y pues sus diseños eran muy limitados, la paleta de colores no tenía mucho de donde elegir.

En estas más de tres décadas, tuve la fortuna de aprender casi todo lo relacionado al diario Avance de Tabasco, empecé como reportera de cultura y espectáculos, en ese tiempo alterné esta actividad con el de maestra, mi profesión inicial y estudiando la licenciatura en Comunicación en la UJAT. Tengo la fortuna de pertenecer a la primera generación.

Me desempeñé como editora, -también lo fui anteriormente en Novedades de Tabasco-, fui coordinadora de publicidad, solamente me faltó incursionar en el área administrativa, pero pues ese no es mi fuerte. 

Las instalaciones eran chicas, años después hicieron una remodelación de tal manera que la redacción se amplió, ya teníamos más espacio y por primera vez, utilizabamos una computadora. Una maravilla, si te equivocabas, con tan solo tocar una tecla se borraba y no pasaba nada, todo cambió cuando llegó la tecnología a las puertas del periódico.

Diario Avance o ‘Día a Día Avance Tabasco Informa’ ha tenido buenas y no tan buenas épocas, pero siempre ha salido avante, ha tenido al frente buenos capitanes que han sabido enderezar el timón. En ese tiempo éramos como 50 personas las que integrábamos la plantilla laboral, distribuidas en todas las áreas, unas ya inexistentes.

En esos años se integró a nosotros el Ingeniero Alfonso Valdivia Martínez (+), como gerente ‘interino’ y al final del día y para tan buena suerte, se quedó de manera permanente.

Traía otra visión de las cosas, empezaron a verse los cambios, mayor comunicación, no soltaba su famosa reingeniería, -al principio algunos no entendían- todos debíamos aprender hacer de todo, no limitarnos. Las condiciones laborales mejoraron. 

Diciembre era el mes favorito, esperábamos la posada, todos convivíamos, no faltaba el intercambio de regalos y lo más esperado, la rifa de regalos, nadie se iba sin uno, había para todos. No podemos dejar de mencionar la televisión que donaba todos los años el señor Avilés, él era asesor del periódico, radicado en la Ciudad de México.

También tuvimos la fortuna de conocer y trabajar con el licenciado Lácides García Dedjen (+), asesor editorial del periódico, una persona preparada, gustoso por la lectura, conocedor de todos los temas, pero, sobre todo, un gran ser humano. En el Avance, no podía faltar su ‘fanta de naranja’. 

El Avance Tabasco fue escuela para muchos jóvenes que buscaban hacer sus pininos en el periodismo, algunos se quedaron a mitad de camino, otros más avanzaron, mejoraron y se prepararon, tienen un buen lugar en algún medio de comunicación, son buenos periodistas, buenas plumas, lo importante no es olvidar donde iniciaron.

Desde algunos años, nuestra casa se encuentra en el edificio que alberga a los periódicos hermanos, integrantes del Sistema Informativo de Tabasco (SIT), diario Presente y Sol del Sureste.