El papa León XIV encabezó un almuerzo con la gente de menos recursos, en el marco del Jubileo de los Pobres, en el Vaticano.

Agencia/CIUDAD DEL VATICANO

El papa León XIV almorzó este domingo en el Vaticano con cientos de personas necesitadas y un grupo de mujeres transexuales, casi todas latinoamericanas, siguiendo la estela de Francisco con este gesto organizado con motivo del Jubileo de los Pobres.

La comida tuvo lugar en el Aula Pablo VI del Vaticano y sentó a la mesa a unas mil 300 personas necesitadas de todo el mundo y a un grupo de unas 50 mujeres transexuales llegadas desde la periferia romana.

El acto ha sido organizado por el Jubileo de los Pobres y coincide también con la Jornada Mundial de los Pobres instaurada en 2016 por el papa Francisco, cuyo legado fue celebrado por su sucesor.

«Con gran alegría nos reunimos para comer en esta jornada que tanto quiso nuestro amado papa Francisco. Un fuerte aplauso para Francisco», empezó el Pontífice antes de sentarse a la mesa, acompañado por su secretario, el cura peruano Edgard Iván Rimaycuna.

El Aula Pablo VI, donde los papas celebran sus grandes actos con los fieles en caso de clima adverso en la plaza, se convirtió en un enorme comedor con música en directo y repleto de mesas por las que pasó un menú compuesto por lasaña, filete de pollo, postre y fruta.

Los invitados eran mil 300 personas pobres llegadas para la misa de esta mañana, ayudadas por organizaciones caritativas y voluntarios.

Pero, como en tiempos de Francisco, también han sido invitadas al almuerzo vaticano mujeres, que se ganan la vida prostituyéndose en el municipio de Torvaianica, en el litoral romano.

Las mujeres estuvieron acompañadas por el párroco del lugar, Andrea Conocchia, y por sor Geneviève Jeanningros, la monja francesa que fue gran amiga de Francisco, al que llevó a las periferias y recordada también por velar su féretro durante su funeral el pasado abril.

Sin embargo, hubo una diferencia con los ágapes de Bergoglio: en 2023 él invitó a sentarse en su propia mesa a dos mujeres ‘trans’ en representación de las demás, gesto que se repitió al año siguiente, mientras que en esta ocasión no han estado en la de León XIV, aunque sí muy cerca.

«El clima ha sido fraternal y alegre. Las chicas no estaban en la mesa del Papa pero sí cerca. Al final estaban muy contentas», afirma a EFE el párroco, celebrando lo que ve como un «gesto de acogida y de apertura» por parte de Prevost.

Otra mujer transexual invitada fue la escritora Alessia Nobile, que ya conoció a Francisco y que volvió a tomar el tren desde su ciudad, Bari (sur), para pedir a León XIV que siga la línea del argentino y «predique la inclusión», según confesó a EFE.