Por David Morales/Avance
El Día del Nutriólogo y la Nutrióloga se conmemora en México cada 27 de enero y tiene su origen en el reconocimiento académico y profesional de una disciplina clave para la salud pública. La fecha se vincula con el fortalecimiento de la formación universitaria en nutrición durante el siglo XX y con la consolidación de esta profesión dentro del sistema de salud, de acuerdo con registros de universidades públicas y colegios profesionales del país.
La efeméride consiste en reconocer la labor de quienes estudian la relación entre la alimentación, la salud y la enfermedad. La nutrición no solo aborda la dieta individual, sino también factores sociales, económicos y culturales que influyen en los hábitos alimenticios, como lo documentan investigaciones del Instituto Nacional de Salud Pública y de la Organización Mundial de la Salud.
En México, este papel ha sido fundamental frente a problemáticas como la obesidad, la diabetes y la desnutrición. Estudios de la Secretaría de Salud y del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán señalan que el país enfrenta una doble carga nutricional, lo que hace indispensable el trabajo profesional en prevención, educación alimentaria y políticas públicas.
La formación y el ejercicio de la nutrición también han tenido impacto en ámbitos como la educación, el deporte y la industria alimentaria. La Universidad Nacional Autónoma de México y otras instituciones académicas han contribuido a la investigación científica que sustenta recomendaciones nutricionales adaptadas al contexto mexicano.
Este día recuerda que alimentarse es un acto cotidiano con profundas implicaciones para la salud colectiva. Una efeméride que reconoce a quienes, desde la ciencia y la educación, trabajan para mejorar la calidad de vida a través de una alimentación informada y responsable.
