Patricia González/Desde el Cristal
El pasado 30 y 31 de mayo la Secretaría de Cultura de Tabasco festejó el décimo aniversario de la librería José Carlos Becerra y la respuesta de la gente fue muy buena, tanto así que el Fondo de Cultura Económica (FCE) también felicitó a quienes hacen posible mantener vivo este sitio de convivencia con la lectura.
“Este espacio que cuenta con una ubicación privilegiada y con amplio estacionamiento, invita a quedarse sin prisas, en un entorno diseñado para que la única preocupación del visitante sea elegir su próxima lectura. Este tipo de iniciativas no solo fomenta la lectura, sino que también refuerzan el vínculo entre la librería y su público, recordándonos que la cultura debe ser accesible, incluyente y cercana a todas y todos”, dijo la subsecretaria, Karla Garrido Perera, en representación de la secretaria de Cultura Aída Elba Castillo.
La librería que respalda el FCE tuvo el apoyo de los lectores tabasqueños a pesar del calor que en esta época del año se siente como un baño sauna. Esta experiencia también la repiten los usuarios en la librería Educal, ubicada dentro de la Casa de los Azulejos, un edificio histórico que, por cierto, necesita una manita de gato para más comodidad del público. Dos librerías de las más importantes en Tabasco con precios accesibles, como sucedió este fin de semana en que la librería festejada ofreció descuentos desde 20 hasta un 45%.
Tiene razón la subsecretaria Karla Garrido cuando afirma que “la cultura debe ser accesible, incluyente y cercana a todas y a todos”. Más aun cuando la librería del FCE lleva el nombre de uno de los poetas más reconocidos en Tabasco, el eterno José Carlos Becerra. No olvidemos que el fomento a la lectura es hoy en día uno de los principales ejes para reforzar la educación en todos los niveles, que nuestro país sea una ”república de lectores” como lo visualiza la presidenta Claudia Sheinbaum debe ser tarea de todos. La cultura no es una opción, es una obligación que la clase política o cualquier régimen gubernamental debe impulsar.
Tabasco, de la mano del Programa Nacional de Salas de Lectura (PNSL), pero mucho más por parte de los promotores voluntarios de lectura, mantiene la resistencia a sucumbir al desinterés o desdén de los políticos no identificados con el pueblo.
Hay personas, como la bibliotecaria Natalia Torres Vázquez, quien se encuentra al frente de la librería José Carlos Becerra, que tienen la iniciativa de buscar estrategias para crear actividades que fomenten la lectura, que mantengan estos espacios abiertos al público con una cartelera como la de llevar cuentacuentos para niños, talleres de lectura, presentaciones de libros, juegos que tienen que ver con la literatura y la narrativa, títeres, cartonería e incluso hasta monólogos presentados por actrices y actores de teatro que trabajan con las infancias.
EN LA MIRA
Ojalá que la librería José Carlos Becerra crezca y sea un referente más amplio en Tabasco, donde la gente que visita la capital desde sus municipios se apropie de este espacio que está colmado de esa magia que sólo pueden ofrecer los libros. Que también la librería Educal se mantenga más allá de las adversidades, porque como sucede con las bibliotecas, únicamente en estos espacios se aprende la universalidad del ser humano y sólo los libros poseen la mejor memoria.