Samuel García V./Voces al Viento
El informe anual que presentó la semana pasada el rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco Guillermo Narváez Osorio a la sociedad, no solo es alentador, sino que rebasa expectativas más allá de sus esfuerzos para hacer una casa de estudios superiores diferente, que no solo se preocupa por la preparación académica de sus jóvenes, sino que muestra interés por participar activamente en la producción de alimentos, para no sufrir la escasez que amenaza
Hace poco tiempo, en los inicios de su gestoría, pese a su contrariedad, se vio obligado a suspender por algún tiempo la carrera de ingeniería acuícola que se imparte en la División Académica Multidisciplinaria de la Región de los Ríos, allá en Tenosique, todo a causa de que no quiso, no pudo o no le vio expectativas, no se inscribió un solo alumno
Esto no lo hizo flaquear y con la firme fe marcada en su propósito, siguió insistiendo y logró habilitar un espacio, anexo a la misma sede universitaria, en donde instaló el Centro Integral de Capacitación, Reproducción, Procesamiento y Comercialización Agroalimentaria, con lo que fortalecerá la vinculación entre nuestra universidad y la sociedad y que para satisfacción de todos habrá de iniciar operaciones el miércoles 3 de febrero próximo, con la reproducción de alevines de mojarra tilapia, paleta, castarrica y la producción de peces de ornato. Todo un acierto
Si la UJAT y el gobierno del Estado logran conjuntar esfuerzos, uno con la investigación científica y el otro apoyando con recursos económicos a través de programas sociales como “pescando vida”, los resultados en poco tiempo serán halagüeños, pues aquí lo interesante no es mostrar quien es mejor, sino que la ciencia aplicada permitirá un mejor aprovechamiento de los recursos acuíferos con que cuenta Tabasco
Resulta un tanto inexplicable que nuestra entidad poseedora del 35 por ciento del vital líquido de nuestro país y de una buena parte del agua salada del Golfo de México haya dejado el manejo de la actividad pesquera en manos de pescadores furtivos y coyotes acaparadores, que no solo la diezmaron sino la tienen en peligro de extinción, como ha sucedido con todas las especies de quelonios,
Urge rescatar esta actividad que en alguna ocasión de su historia fue importante polo de desarrollo económico de Tabasco, aprovechando la buena disposición de la UJAT de participar con sus científicos no solo en la reproducción de peces, sino para sanear las aguas dulces contaminadas en las que en temporadas de sequía mueren los pocos manatíes que nos quedan.
En una entidad con tanta agua como la nuestra, el programa social “pescando vida” no debe funcionar solo en piletas, vámonos a los ríos, arroyos, lagunas, pantanos y el mar . . ..
FINALMENTE: – El mundo no premia a quien merece, premia a quien aparenta. . . Maquiavelo